La costera ¿La Costosa?
Lo más fácil de pensar es que se trata de otro fraude financiero como fue la MAXIPISTA, que debiendo terminar en manos del gobierno de Sinaloa en 2010, fue a parar a manos de Carlos Slim, como si fuera un regalo para el magnate más rico del país.
Sí, porque teniendo un precio en el mercado de 1500 millones de dólares, se la vendieron en 290 millones de dólares y sin dar ninguna explicación y al revisar los archivos en hacienda comunican que este ni existe.
A Sinaloa le correspondía la propiedad de la MAXIPISTA después del usufructo por 20 años que hicieran ICA y TRIBASA, las empresas constructoras. Pues no, no ocurrió así y fue a aparar a manos de Carlos Slim.















