Expertos aseguran que es posible desarrollar el crecimiento vertical en el sur de Tamaulipas para evitar que las personas duerman en Altamira y trabajen en Tampico
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Mi trayectoria laboral inició operando una maquina perforadora de tarjetas de 80 columnas Burroughs, en un site informático, poco tiempo después, esa tecnología fue remplazada por una Pertec-XL45, equipo que digitalizaba la información y usaba cartuchos de cintas electromagnéticas para respaldar y procesar sus registros, junto con ello llegó una Cyber-830 con discos de 2 GB de capacidad y unidades de cinta magnética como medio de respaldo.
Enseguida, llegaron las PC´s (Computadoras Personales) con unidades de discos magnéticos flexibles de 5¼ʺ, luego los disquetes compactos y capacidad de 1.44 MB, luego el internet, MS-DOS, los procesadores, Windows, ya en pandemia aprendimos Teams, Zoom, últimamente el Chat GPT, IA (Inteligencia Artificial) y a la fecha los RRHH (Recursos Humanos) siguen siendo el capital mas valioso de las empresas.
El tema viene a colación en razón de que los empleados siempre han mostrado la capacidad de aprender, de actualizar sus habilidades y adaptarse a los cambios de manera constante para seguir siendo útiles y competitivos a lo largo de su vida laboral, todo esto de la mano de las empresas que propician que su mano de obra evolucione para los retos que obliga la globalización.
En todo ese tiempo he escuchado expresiones en el sentido de que la tecnología remplace a los empleados, sobre todo en recientes fechas por el avance de la IA y como las tecnologías digitales avanzan en las actividades de oficinas y diversas tareas manuales, en donde el objetivo es substituir personas trabajadoras en las actividades repetitivas para que puedan dedicar su tiempo a actividades más especializadas, estratégicas y creativas.
En ese sentido, un nuevo estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) señala que no es un evento muy cercano el que sea rentable que los robots sustituyan las labores que hacen los humanos, la principal conclusión del estudio subraya que la inteligencia artificial no puede reemplazar todavía de manera rentable la mayoría de los empleos que están bajo ‘amenaza’, es decir, que de momento a las empresas les es más conveniente pagar a una persona por hacer determinadas tareas que automatizar determinados trabajos.
Por otro lado, de acuerdo con un análisis realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), indica que tres de cada cinco trabajadores temen perder su trabajo en la próxima década debido a la inteligencia artificial, asimismo, dos de cada cinco creen que en ese mismo plazo se producirá una caída de los salarios, entonces surge la incógnita: ¿de verdad, la IA nos va a dejar sin trabajo?
La respuesta a esa pregunta es negativa, ya que quienes te pueden llegar a quitar el trabajo son las personas que sí sepan utilizar la IA para ser más productivos y eficientes, por tanto, debemos adoptar esta herramienta, para que como trabajadores seamos más valiosos en el mercado laboral, dicho de otra manera, la IA no suprime los empleos, sino que los transforma y modifica.
Sin duda, la inteligencia artificial está avanzando más rápido de lo que se había previsto, y no es solo una tendencia, es una realidad inminente, ya que hace apenas cinco años, nadie podía imaginar la capacidad actual de ChatGPT, y hace tan solo tres años, ni siquiera se consideraba factible generar contenido automatizado, hoy esta al alcance de todos.
En ese contexto, las universidades están empezando a evolucionar su oferta educativa por carreras especializadas y que las nuevas empresas están pidiendo: Big Data, Computación Cuántica, Inteligencia Artificial, Robótica y Realidad Aumentada, estas representan los nuevos perfiles profesionales y otro punto igual de importante que debemos asumir consiste en cambiar la forma de pensar de todas las personas que pensamos que no estamos preparados para estudiar y aprender las nuevas tecnologías, la evolución no se puede frenar y es hora de treparnos a la transformación digital, construir nuestro futuro, el momento de actuar es ahora.
En conclusión, la historia reciente nos enseña que los avances tecnológicos no han sido fatales como se pensaba, creer que los avances de la tecnología, sus robots e inteligencias artificiales vienen a acabar con la humanidad y el trabajo de las personas solo es un paradigma, debemos formarnos, capacitarnos, actualmente se requieren habilidades digitales, creativas y socioemocionales, y es algo que debemos aprender cualquiera que sea la carrera o profesión que se desarrolle.