Vivencias / La dignidad de la juventud
Pocas cosas me producen tanta esperanza como ver a un joven, en este caso una joven elevando la voz para conquistar respeto.
Con apenas 23 años confrontó a los integrantes del Congreso, por su falta de atención y compromiso con los problemas que aquejan a los jóvenes y a todos en nuestro país.
La inseguridad, la falta de oportunidades y el abandono que viven los jóvenes ante un futuro que los asusta. Exigió justicia, libertad y acciones concretas para transformar un sistema que no escucha.
Su intervención extraordinaria fue grabada por varios y se convirtió en tendencia nacional, al ser compartida en redes...
Entre sus proyectos más reconocidos están los que versan sobre salud mental, programas de educación escolar y acciones para prevenir el reclutamiento forzado de jóvenes por parte del crimen organizado.
Forma parte de una comunidad desplazada por el crimen organizado, como tantas otras en nuestro país y ha exigido soluciones sin respuesta efectiva por parte de ninguna autoridad.
“Me parece una falta de respeto que no nos hagan caso, están en sus propias conversaciones. ¿Qué clase de actitud es ésta? Es injusto, es una burla.”
Y así, al ponerlos a todos en su lugar, hizo lo que casi nadie logra, que le pusieran atención. Bravo por ella y por todos los jóvenes que rebeldes exigen soluciones.
Nos dan esperanza a todos. Ojalá que sus gritos nos hagan escucharlos.
















