Liberándose del alcohol / La fe es una excelente ayuda
La incredulidad es un pretexto muy popular entre los alcohólicos activos; sin embargo, al profundizar el hecho con algunos de ellos descubrimos que su realidad, mal llamada atea, se debe a un concepto erróneo de nuestro Poder Superior.
Desde su infancia colocaron en su mente la idea de un Dios castigador, que ya tiene preparada la sanción para cada error humano y un infierno como destino final.
Si tú no crees en Dios y eres un enfermo alcohólico, eso no te impide que busques la oportunidad de una vida sin alcohol; estás en tu derecho de luchar por mejores condiciones de vida para ti y para los tuyos.
La fe es un DON que vive en el corazón de cada ser humano y, tarde o temprano, según la realidad existencial de cada persona, florecerá con alegría. Sin duda, es una energía poderosísima que nos impulsa a recuperar nuestra sobriedad.
Hoy muchos miembros de AA dicen: “El conocimiento consciente de la presencia de Dios es hoy el hecho más importante de sus vidas” (Libro Grande de AA).
Si tienes el problema, pide ayuda. Marca al 833 212 5634, 833 706 4466 o al 833 228 9003; ahí te orientarán adecuadamente.













