Paradigmas / Progreso tecnológico, océanos en riesgo
Sin embargo, la minería en aguas profundas no es una actividad neutra ni exenta de consecuencias. Por el contrario, genera graves problemas ambientales:
A ello se suma el impacto sobre la seguridad alimentaria, los medios de vida de comunidades costeras y los conflictos con actividades como la pesca y el turismo.
Estados Unidos tras la explotación minera
El lecho marino internacional se ha convertido en un nuevo campo de disputa geopolítica. La posible explotación minera en aguas profundas ha despertado oposición y cautela incluso entre grandes multinacionales.
Ya en 2021, la organización ecologista WWF, junto con una coalición de 64 empresas, manifestó su rechazo a la minería en aguas profundas. Estas compañías se comprometieron a:
Entre los firmantes figuraban fabricantes de automóviles como Renault, BMW, Volkswagen y Volvo, así como gigantes tecnológicos como Apple, Google y Samsung.
El Tratado de Alta Mar entra en vigor
Se trata de un hito histórico en la gobernanza global de los océanos.
La gran ausencia: Estados Unidos
La respuesta no es menor. De ella depende si el océano profundo será tratado como patrimonio común de la humanidad o como el siguiente territorio a colonizar en la carrera por los minerales del futuro.
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