Disturbio un extremo al máximo
Debuté el 20 de agosto del 2005 gracias al maestro Flash; desde que tengo uso de razón la lucha libre ha sido mi vida, mi pasión, mi todo soy el único loco de la familia que se inclinó por el rudo deporte
Héctor Rivera / El Sol de Tampico
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“De niño”, recuerda, “mis padres me daban para ir a la lucha y como no les gustaba a ellos yo me iba con tíos, con amiguitos, o de plano solo llegaba al Centro de Convenciones desde muy temprano para tomarme la foto con mis ídolos y pedirles el autógrafo”.
En estos momentos por la pandemia, las cosas no le han pintado tan bien pues no hay eventos. “En la actualidad gracias a la lucha libre mi familia y yo comemos, pues estamos en los semáforos haciendo movimientos de lucha para así ganarnos una moneda”.



























