Ahora te toca a ti
La política mexicana atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia reciente. La desconfianza ciudadana hacia los partidos y las instituciones ha crecido, alimentada por gobiernos que prometieron transformar al país y terminaron concentrando el poder en unas cuantas manos.
Frente a ese escenario, Acción Nacional ha decidido tomar una ruta distinta: abrir la política a la ciudadanía.
Con el programa “Ahora te toca a ti”, el PAN ha tomado una decisión histórica rumbo a las elecciones de 2027 que es abrir el 100% de sus candidaturas a las y los ciudadanos.
No se trata de un gesto simbólico ni de una cuota limitada; es una apertura total.
La decisión de las candidaturas ya no estará en manos de acuerdos cupulares, sino de la gente.
Desde su origen, el PAN no fue creado para repartir cargos, sino para construir ciudadanía. Sus documentos básicos hablan de una política fundada en la dignidad de la persona humana, en el bien común y en la participación libre de los ciudadanos en la vida pública.
Durante décadas, Acción Nacional defendió elecciones libres cuando el país vivía bajo un sistema de partido hegemónico. Muchos panistas lucharon por abrir espacios democráticos cuando hacerlo implicaba persecución política.
Hoy, en un contexto distinto, el reto vuelve a ser el mismo: devolver la política a los ciudadanos.
Por eso nace “Ahora te toca a ti”, que bajo este modelo, cualquier persona podrá registrarse para competir por una candidatura, sin necesidad de ser militante del partido.
Las y los aspirantes deberán atravesar distintas etapas: entrevistas, exposición pública de propuestas, recolección de respaldo ciudadano y debates abiertos.
Con esta acción, el PAN deja de ser quien reparte posiciones y se convierte en quien organiza un proceso abierto. La decisión final será de la ciudadanía, basada en quién logre mayor respaldo social y reconocimiento público.
Esto rompe con la vieja lógica de los “dedazos”, de las decisiones tomadas en oficinas cerradas o de las candidaturas definidas por grupos de poder. Aquí habrá competencia abierta, reglas claras y piso parejo.
Pero esta apertura también tendrá límites firmes.
Acción Nacional mantiene un principio que ha defendido durante décadas: la política debe ejercerse con ética. Por ello, las puertas están abiertas para la ciudadanía, pero no para quienes tengan vínculos con la corrupción o con el crimen.
El ideólogo panista Efraín González Luna lo expresó con claridad, hace muchos años: “La política sin moral es simple lucha por el poder; la política con moral es servicio al bien común”. Esa sigue siendo la brújula de nuestro partido.
Frente a este modelo abierto, vemos a otros partidos caminar en sentido contrario. En Morena, las decisiones siguen tomándose desde la cúpula, en procesos donde las candidaturas se definen por encuestas opacas o por acuerdos políticos internos.
En el PAN queremos lo contrario; que la sociedad sea protagonista.
Porque la política no puede seguir siendo un espacio cerrado para unos cuantos.
Debe ser un espacio abierto para quienes aman a México y quieren transformarlo.
Hoy el PAN abre sus puertas como nunca antes. Porque la política no es de los partidos: es de la ciudadanía.
Y porque, finalmente, ahora te toca a ti; participa.














