Cuando trabajar ya no alcanza
Por eso esta cuesta de enero se siente distinta. No es solo una percepción, es una combinación de aumentos concretos que presionan el gasto diario de millones de familias, sobre todo de aquellas que viven de ingresos irregulares o informales.
Para finales del año 2025, varios productos agrícolas básicos como el chile serrano, la calabacita y el jitomate registraron alzas de doble dígito, por arriba de la inflación general, son productos que no admiten sustitución fácil. Cuando suben, no hay margen.
Si además se consideran los ajustes recientes en los microbuses de la Ciudad de México, la combinación de trayectos puede significar hasta 230 pesos más al mes en transporte para una sola persona, un costo que se acumula y no se recupera.
A eso se suma un costo que no aparece en los índices oficiales: el cobro de piso. Un pago cotidiano que drena ingresos de pequeños negocios, tianguistas y comerciantes. No se mide, pero se paga. Y se paga todos los días.
Desde el PRD Edomex, hemos defendido los programas sociales universales porque son derechos y deben sostenerse. Pero también sabemos que no hay política social que alcance si no hay empleo formal suficiente, ingresos dignos y condiciones reales de bienestar.















