El 25N en la nube
Lo cierto es que la violencia digital no es un daño colateral de la tecnología. Es el resultado de un diseño sin perspectiva de género y de un ecosistema que ha permitido que las agresiones se incrementen en cantidad y profundidad.
La digitalidad ofrece oportunidades políticas inéditas. Las redes sociales pueden nivelar el terreno para candidatas con menos recursos, permiten construir redes de apoyo y facilitan la creación de identidades colectivas alejadas de estereotipos.
















