Empanadas rellenas; un pan artesanal tradición de Temascaltepec
En la carretera Toluca-Ciudad Altamirano se hornean y se venden; son rellenas de fresa, cajeta, rompope, arroz con leche, zarzamora
Paola Montoya / El Sol de Toluca
Entre el kilómetro 45 y 46, donde están los carriles de rebase, en la comunidad de San Antonio Albarranes, hace más de 20 años Valentin Servil construyó un horno de leña.
‘Yo quedé huerfano y mi abuela me creció; ella fue la que se dedicaba a esto y me enseñó, cuando tenía 12 años comencé a hornear el pan’, compartió en entrevista con El Sol de Toluca.
Ahora con 60 años de vida, los conocimientos que adquirió los ha compartido con sus hijos, quienes ahora también son artesanos panaderos como su padres.
‘Para mi es un arte, el que ahora también trabajan mis hijos y hasta mis nietos, vienen aquí, hacen, hornean y venden el pan’, dijo.
La panadería que parece una cabaña al aire libre esta hecha de tabiques, cubierta con lo que parece una lámina y dentro de ella, el fuego nace dentro del horno de adobe donde arde la leña que cocina el pan.
El proceso
‘Uno ya tiene la medida en la mano, si le sobre o la falta le cortamos con el cuchillo o le ponemos’, explicó Don Valentin mientas de fondo el ambiente era amenazado por música.
Las porciones se convierten en pequeñas balones que se colocan sobre la barra, donde reposan entre 10 y 15 minutos para que crezcan su tamaño.
Después la masa vuelve a ser extendida y rellenada con mermeladas y sabores de cajeta, rompope, fresa, zarzamora, arroz con leche, piloncillo, zarzamora con queso y piña, una vez cerradas son horneadas por solo siete minutos.
El sabor a leña y los rellenos son los que hacen especial a éste pan que se ha convertido en una tradición y referente de la gastronomía de Temascaltepec, aseguró Don Valentin.
‘Varias personas de otros estados han venido a comprar pan y ya nos empiezan a conocer; eso también es muy bueno’, expresó.
En un día pueden hornear hasta más de 400 empanadas, otra particularidad es su tamaño, pues no son pequeñas y son vendidas en 15 pesos, un precio que no lo han modificado en varios años, precisó el creador.
Don Valentin invitó a turistas y residentes a conocer su panadería y probar un pan que resaltó, conserva los sabores y técnicas ancestrales, por lo que su sabor es único y original.
































