Devoción juvenil: Crisis y violencia alienta fe en jóvenes
Advierte especialista que en zonas urbanas crece el culto a San Judas Tadeo ante la necesidad de un asidero espiritual
Por Adriana García
La fe no sólo mueve montañas, sino también a los jóvenes que en la actualidad enfrentan escenarios de violencia y desesperanza.
Esta tendencia se replica en parroquias, capillas y rectorías de todo el país, pues en la mayoría existe una imagen de San Judas Tadeo.
En la capital mexiquense es notoria la presencia de devotos en el templo de la Santa Veracruz.El aumento de creyentes de San Judas, explica el académico, sucede a finales de la década de los noventa y a principios del siglo XXI.
La devoción es paralela a los años o temporadas de crisis sociales vividas en nuestro país, “corren en paralelo de la pobreza, la violencia y la crisis moral”.
Y algunos de los factores que han impulsado la devoción son los milagros concedidos, al visualizar a San Judas como un protector en contextos de violencia e inseguridad.
El investigador ha observado que los días 28 de cada mes no sólo acuden adultos a las iglesias, sino también jóvenes, incluso menores de 18 años. Es el caso de estudiantes de secundaria, identificados así por su uniforme escolar.
El estrato social de los jóvenes devotos, refiere, es amplio aunque una mayoría son de clase baja y media, quienes viven en colonias populares, en las urbes.
El CULTO
Ramírez señala que los devotos de San Judas llevan la imagen de este santo a las iglesias porque también implica simbolismo de cuidarse a sí mismo.
“Representan mi propio ser, por eso la cuido como si fuera yo, la lleno de medallitas, de milagros, fotografías, le colocó un manto o flores, es como si fuera una coraza mágica”, apunta.
NO ES MODA
“Es un niño creyente y no un fanático, porque logró ponerse en los zapatos de otro ante un acto de violencia”.
Puntualiza que al aumentar los hechos violentos, ya seas delictivos, bullying o agresiones físicas, muchas personas han confiado en el este santo para ser protegidos.
Una muestra de la reproducción o de los actos de fe, afirma, es la construcción de capillas o nichos, donde los vecinos acuden a santiguarse, rezar o convivir entorno a la imagen.
ASOCIADOS AL PELIGRO
San Judas Tadeo lleva el mismo nombre del apóstol que traicionó a Jesús, pero eso no ha sido impedimento para que los fieles depositen su fe en él, porque la iglesia católica lo llama el patrón de los casos dificiles o desesperados.
La fe abarca a los jóvenes, explica Juan Luis Ramírez, porque se encuentran en situaciones delicadas de violencia.
“Sí son delincuentes son jóvenes, si son policías son jóvenes, si son militares también, si son narcotraficantes también, este segmento está lleno de violencia y esta nutrido de jóvenes”, refiere.
El sector juvenil, comenta, también es quien más sufre por la falta de oportunidades laborales y educativas, pues son contados los espacios públicos de nivel medio y superior.
Las opciones, dice, cada vez se cierran más para los jóvenes, quienes conviven en una transformación de valores de ser ganador a costa de quien sea, en lo que se llama una descarnada deshumanización.
Además, indica, es frecuente que muchos jóvenes fallecen por accidentes automovilísticos asociados al consumo de sustancias tóxicas.
Ramírez también pidió no estigmatizar a los fieles. “Si alguien está en una creencia es porque le hace falta al ser humano”.
LA FE JUVENIL, UN ALICIENTE
“Un conocido me dijo lo milagroso de San Judas Tadeo y acudimos al templo de San Hipólito en la Ciudad de México, una señora se acercó, nos vio en la mirada el sufrimiento y nos regaló una imagen de ocho centímetros”, narró.
Otra historia es la de Noemí, quien tiene 27 años de edad.
“A mi hijo le regalaron hace tres años la imagen de San Judas, porque se enfermaba mucho e incluso era hospitalizado por problemas de las vías respiratorias, pues tiene antecedentes familiares de asma, se lo encomendé y su salud ha mejorado.
“Llevamos tres años de creer en San Judas, en la casa le pongo flores y veladoras, además el 28 de octubre le hago una comida”, refiere.
Ahora mi papá está bien escuchó nuestras peticiones y mi hermana tuvo un bebé. Mi mamá se encomendó a San Juditas, también nos ha ayudado en cuestión de trabajo”, dice.
Y aunque directamente San Judas no le ha hecho un milagro, la joven Karla Ivett recordó que su fe en este santo surgió desde chiquita porque su papá le enseñó a rezarle.
“Es algo muy bonito que me ayuda a sanar, toda mi familia cree en él, venimos a la Santa Veracruz cada 28 de mes”, comenta.






























