Sheila, la perrita que combate el narcotráfico en Edomex
Es parte de la Unidad Canina de la Secretaría de Seguridad estatal y buscan aumentar su catálogo de detección
Ahora, se prepara para enfrentar un nuevo desafío: identificar fentanilo, uno de los opioides más peligrosos y de creciente tráfico en el país.
Un entrenamiento basado en el juego
El proceso de formación de la canina comenzó desde su etapa como cachorra. Según el Policía Tercero César Maciel Hernández, su manejador, el entrenamiento empieza con la socialización.
‘Esto es fundamental para que no desarrollen temores al trabajar con personas’, explica.
Sheila entrena utilizando una pelota, su juguete favorito. Inicialmente, ésta se esconde en lugares visibles, pero con el tiempo, se impregna con aromas específicos de narcóticos.
‘Para ellos es un juego, no un trabajo’, detalla Maciel. Una vez que Sheila identifica correctamente el olor asociado, se le recompensa con su pelota, lo que refuerza su motivación para las búsquedas.
Operativos en espacios públicos
Desde que estuvo lista para detectar narcóticos, la peluda ha sido parte de diversos operativos en terminales de autobuses y otros espacios concurridos.
En estas labores, identifica personas que transportan sustancias ilícitas escondidas en mochilas o equipaje.
Aunque anteriormente participaba en operativos escolares conocidos como operativos mochila, estas actividades han sido limitadas por cuestiones legales relacionadas con derechos humanos.
Además, la Secretaría de Seguridad ha habilitado en Almoloya de Juárez un espacio especial para canes retirados. Allí, los perros que han cumplido su ciclo operativo reciben cuidados durante su etapa geriátrica.
El vínculo especial entre manejador y canino
La relación entre los perros y sus manejadores es crucial para el desempeño de sus labores, reconocieron los manejadores.
‘Ellos detectan el estado de ánimo de sus entrenadores, y eso influye directamente en su desempeño’, señala Maciel.
Un vínculo fuerte y positivo garantiza que los perros mantengan su efectividad durante los operativos.
Maciel recuerda con especial admiración el trabajo de Sheila en los operativos escolares.
‘Encontrábamos sustancias en lugares inesperados, como campos deportivos o rincones amplios. Los perros siempre logran sorprendernos con su capacidad para localizar lo que buscamos’.
Preparada para nuevos desafíos: el fentanilo
Con la intención de mejorar sus habilidades y utilizarlas donde más se necesitan, la pastora belga está próxima a recibir entrenamiento para detectar fentanilo, una droga que representa un gran reto en la lucha contra el narcotráfico.
Este opioide es extremadamente peligroso y su tráfico ha crecido exponencialmente en los últimos años.
La incorporación de nuevas habilidades en su formación es parte de la estrategia de la Secretaría de Seguridad del Estado de México para enfrentar las nuevas amenazas del narcotráfico.
Es por ello que, con su entusiasmo y dedicación, seguirá siendo un elemento clave en la protección de los ciudadanos, aunque para ella solo sea un juego.






























