En esta corrida los toreros, ganaderos y empresarios aportaron su granito de arena, por lo que todo lo recaudado fue a beneficio de la Tauromaquia Mexicana, la cual se realizó en la plaza de toros Monumental de Zacatecas, que registró media entrada, en una tarde soleada.
Ignacio Garibay
Arturo Macías “El Cejas”
El toro rascaba la arena, Macías inició con pases en redondo flexionando la pierna, pases por el pitón izquierdo, remató con el pase de pecho, ante un ejemplar complicado pero que transmitía, logró tres naturales que la gente le coreó.
Fermín Rivera
Juan Pablo Sánchez
Arturo Saldivar
“Ahijado”, de 532 kilos, de la dehesa de Santa Fe del Campo, quinto de la tarde, número 114, bragado, nevado de los campos traseros, de bonita lámina, con el capote, Arturo lanceó a la verónica.
Zacatecas, Zac.- Diego Sánchez, con dos apéndices, fue el ganador del Escapulario de Plata de la Virgen del Patrocinio 2017, para salir por la puerta grande, mientras que el trofeo al mejor toro fue para la dehesa de Santa María de Jalpa, propiedad del ganadero Benigno Pérez.
Resaltó el extraordinario trasteo de parte Ignacio Garibay, que no pudo culminar con el acero pero saludó en el tercio, así como la oreja que cortó Arturo Macías “El Cejas”, Fermín Rivera estuvo en plan de artista, pero pinchó, Juan Pablo Sánchez se encontró con el toro menos propicio, Arturo Saldívar, no pudo redondear con la espada, luego de una buena labor en lo general. Carlos Martel, para no variar, fue sacado en dos ocasiones, Felipe Kingston, en una, pues se hicieron presentes con buenos pares de banderillas, en cada uno de los casos. El mejor ejemplar fue el sexto de la tarde, aunque también se dejaron meter mano los toros de los Encinos, Boquilla del Carmen, Campo Real, Santa Fe del Campo, siendo el de Pozo Hondo, el que menos se prestó.
El primero de la tarde fue “Feriante”, negro entrepelado, de la ganadería de los Encinos, de 540 kilos, número 53, al cual Garibay le cuajó suaves a la verónica con el capote, remató con una media pinturera, toro con poca fuerza. En la suerte de varas, el toro recibió un leve puyazo, ejecutó “Nacho” el quite, muy artístico a la verónica. Brindó al público, inicio con pases templados de rodillas, el trasteo de muleta, prosiguió con pases cadenciosos, bien rematados con el forzado de pecho. Intercaló el trincherazo, pases por el lado derecho, bien ejecutados, naturales muy artísticos, profundos, el toro le hizo un extraño, regateaba la embestida, por lo que la faena no fue continua, pero el trasteo resaltó con buenos trazos, se fue por derecho, a la hora de matar, dejó un espadazo completo, el animal no dobló, por lo que tuvo que descabellar acertó al primer golpe, Garibay fue aplaudido.
“Pacharán”, de Boquilla del Carmen, de 535 kilos, número 986, berrendo en cárdeno, bien presentado, fue el que salió en el segundo lugar de la lidia ordinaria, que le correspondió al diestro de Aguascalientes, que pasó inédito con el capote. El animal salía suelto de la suerte de varas. Quite con el capote a la espalda, que no trascendió, por las condiciones del animal.
Hilvanó cuatro derechazos, a base de insistir, arrancó los muletazos, que remató con el forzado de pecho, todo en el afán de agradar del diestro hidrocálido, intercaló el molinete, el torero se metió entre los pitones, para exprimirle los pases que tenía el astado, culminó con una estocada algo traserita, hubo petición de oreja, que el juez Manuel Esparza concedió y surgió la división de opiniones.
“Minero”, de 510 kilos, de la ganadería de Campo Real, negro entrepelado, salpicado de los cuartos traseros, fue el tercero de la tarde, el diestro Potosino intentó los pases a la verónica, sin acomodarse del todo, toro débil de remos, el quite fue por chicuelinas, que remató vistosamente, el representante de la famosa dinastía Rivera. Con “la franela” Fermín, comenzó con doblones, el toro le punteaba la muleta, instrumentó pases por el lado derecho, uno largo y con lentitud, rematados con el de pecho. Se pasó la muleta a la mano izquierda, con la cual ligó buenos naturales, agregó dos molinetes, aguantó mucho, para sacarle los naturales al ejemplar, bien rematados y el desplante al canto. Derechazos, de uno en uno, por las condiciones del animal, intentó la dosantina, luego el pase del desdén, de nueva cuenta los naturales suaves y profundos, aunque el toro no repetía, pases por alto, el desdén, en la suerte suprema pinchó en tres ocasiones, escuchó un aviso, para luego dejar tres cuartos de acero, sin embargo Fermín escuchó palmas.
El ejemplar de nombre “Mezcalino”, 582 kilos, cárdeno, número 29, el más pesado del encierro, de la ganadería de Pozo Hondo, fue el cuarto en salir por la puerta de toriles, con el capotillo, simplemente el torero hidrocálido se dedicó a bregar. Se lució el picador en la suerte de varas, con buen puyazo, pero el toro por poco lo desmonta del caballo. El toro presentó problemas, se fue a las tablas, perdía las manos, embestía calamocheando, de plano “se rajó” por lo que Juan Pablo, no tuvo otra alternativa que abreviar, pues no había tela de donde cortar, es fue de vacío con la espada en el primer viaje, pero en el segundo intento dejó la estocada, lo que generó que se dividieran las opiniones, pues hubo aplausos y silbidos.
Saldívar, comenzó con los pases por el lado derecho, dos pases más, prosiguió con tres naturales, el ejemplar se agarró al piso, regateaba las embestidas, el torero insistió en sacarle las dosantinas, en dos tiempos, metido en los pitones, por poco se lleva la voltereta, por lo que Arturo tuvo que cortar por lo sano, con la espada pinchó en dos ocasiones, acertó al tercer intento.
El toro de la ganadería de Santa María de Jalpa, fue el que cerró plaza, de nombre “Compañero” de 522 kilos, vario pinto, clavó los pitones en la arena, en tres ocasiones, fue al caballo, a la suerte de varas, donde apenas le enseñaron la puya al animal. Diego, brindó a toda la gente.
Diego, ante un animal falto de fuerza, inició con pases a media altura, buenos pases por el lado derecho, continuó con otra tanda que remató con el de pecho, escuchó algunas palmas, prosiguió con los naturales, ajustado molinete, se metió entre los pitones el torero, con tesón le sacó los derechazos, aunque el toro no transmitía, le corearon la serie por el pitón derecho, el molinete, ejecutó las dosantinas, a las notas de la “Marcha de Zacatecas”, todo esto a media altura debido a las condiciones de su enemigo, abaniqueo en la cara del toro, como colofón a labor desplegada por el jovencito Sánchez.
Con decisión entró por derecho a matar dejó una buena estocada en buen sitio, por lo que a petición de la gente, la autoridad le concedió las dos orejas, ante la algarabía de los aficionados zacatecanos, con las que dio la vuelta al ruedo en plan triunfal, para salir por la puerta grande de la plaza de toros Monumental Zacatecas, en tanto que el toro Compañero recibió la ovación del público y el arrastre lento, primero del actual serial.