Expliquemos la economía / El alto precio de decir adiós
Por qué sí, estimado lector, morirse en México duele… y también cuesta. No solo se trata de enfrentar la ausencia, sino de resolver en cuestión de horas lo que nadie quiere planear: los gastos del adiós.
La accesibilidad de los servicios funerarios varía enormemente:
Los Velatorios del IMSS ofrecen uno de los servicios más accesibles del país: desde 11 mil pesos por un paquete que incluye traslado, embalsamamiento, velación y ataúd.
En contraste, funerarias privadas como Gayosso o J. García López ofrecen opciones que pueden superar los 100 mil pesos, dependiendo del tipo de ceremonia, ataúd, flores o número de asistentes.
A pesar de la innovación, la mayoría de los mexicanos sigue sin planear su muerte. Según datos de la Asociación Nacional de Directores de Funerarias, solo uno de cada diez contrata un plan de previsión.
A esto se suma la inflación, que ha elevado los precios de flores, ataúdes, terrenos y traslados.
En algunos cementerios privados del Valle de México, una fosa perpetua puede costar entre 40 y 100 mil pesos.
Actualmente, la cremación es una opción común, representando más del 60% de las disposiciones finales en el país.

















