No desaparecen
Dado que esta acción deja a la persona indefensa, a expensas de sus captores, conlleva para la víctima el sufrimiento de otros delitos: trabajo forzado, trata de personas, secuestro, tortura, violaciones, etc.
Por eso es que este delito es tan doloroso y urgente: una ausencia sin certeza deja una herida abierta en quienes esperan a las personas que aman, víctimas de este delito.
En los últimos años, México ha montado una estructura amplia para combatir este delito con una Comisión y Sistema Nacional de Búsqueda y un Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. De hecho, en cada estado hay una comisión local de búsqueda.















