Ahora que está más que descarada la represión contra ciudadanos que alzan la voz contra las pésimas acciones del gobierno, en el municipio de Nicolás Romero se registró un nuevo capítulo de abusos por parte de servidores públicos del gobierno de la alcaldesa Yoselin Mendoza Ramírez. La agresión la vivieron en carne propia vecinos de la colonia Francisco I. Madero, quienes hicieron observaciones en torno a la terminación de obras en una calle. Los habitantes fueron víctimas de la prepotencia, represión y violencia de policías, luego de que cuestionaron el retraso en la ejecución de los trabajos. Los hechos se presentaron en la carretera Santa Anna, dónde los ciudadanos Ernesto Arenas Cruz y Abigail Maciel Ayala reclamaron a una “funcionaria” de enlace del gobierno de Yoselin Mendoza, de nombre María Vilchis, el retraso por la obra. Acto seguido, la funcionaría “machuchona”, haciendo gala de la prepotencia que caracteriza a la administración municipal, pidió la fuerza pública para reprimir y detener a los ciudadanos. Los habitantes, al ver el amplio despliegue policíaco solicitado por la funcionaria, decidieron resguardarse en su domicilio. Sin embargo, los uniformados municipales, sin contar con una orden de cateo ni una vinculación a proceso, rompieron los vidrios e ingresaron al domicilio con lujo de violencia. Tras ser señalados por la “servidora pública”, los ciudadanos fueron golpeados, humillados y trasladados al Ministerio Público, acusados supuestamente de robar el celular de la “funcionaria”. Esa fue la maniobra para fincarles responsabilidad. Todo el sainete se hizo desde luego con pleno conocimiento de altos mandos del gobierno municipal, desde el titular de la corporación hasta la propia presidenta municipal Yoselin Mendoza Ramírez. Las familias del municipio afirman que no es la primera vez que se registra un caso de agresión y represión por parte del gobierno, pues incluso señalan que algunos regidores han protagonizado violencia y maltrato contra pobladores de Nicolás Romero, una localidad que a pesar del discurso oficial y entusiasta presenta severos rezagos.
DONDE también se “cuecen habas” y existen abusos por parte de servidores públicos es el municipio de Atizapán de Zaragoza, donde se presume la existencia de grupos delictivos dedicados al despojo, apoyados por notarios y funcionarios. Los abusos alcanzan a las zonas más exclusivas del municipio, como Condado de Sayavedra, lo que demuestra que hasta las familias pudientes están en la mira de criminales que operan en ese municipio que “gobierna” Pedro Rodríguez Villegas… ADEMÁS de la entrada en vigor del Reglamento de Tránsito en el Estado de México, habitantes de algunos municipios como Naucalpan afirman que tendrán que cuidarse por dos frentes, pues a partir del 1 de diciembre el gobierno del alcalde morenista Isaac Montoya Márquez reactivará las infracciones. Y es que el sentir de los ciudadanos va por el lado de que un bloque amenazante lo representarán las mujeres policías estatales y el otro los elementos naucalpenses, cuya corporación ha sido considerada como una de las más corruptas del territorio mexiquense… PARA nadie es un secreto la crisis política que se vive en Tecámac, municipio donde los propios morenistas se han rebelado contra los grupos de poder y han acusado que la alcaldesa, Rosa Yolanda Wong Romero, está siendo manipulada desde las más altas esferas del gobierno del estado. Acusan que existe injerencia de la titular del Ejecutivo, Delfina Gómez Álvarez, y del Secretario General de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, en un avasallamiento para desplazar a la senadora Mariela Gutiérrez Escalante. Vaya choque de intereses políticos donde quienes menos importan son los ciudadanos… OTRO de los municipios que registra pleitos internos entre militantes de Morena es Cuautitlán Izcalli, encabezado por el alcalde Daniel Serrano Palacios, quien ha sido sobajado y tachado de autoritario por parte de regidores del mismo grupo político. En las sesiones de cabildo le han dado hasta por debajo de la lengua, debido a que los miembros del cabildo consideran que el alcalde incurre en posturas absolutistas, y no actúa como servidor público, sino como jefe de empresa.