La empresa se deslindó de los hechos y anunció la baja definitiva de los empleados involucrados, argumentando que su conducta viola los valores y principios de la organización.
Autoridades del AICM sostuvieron una reunión con representantes de agrupaciones de taxistas para atender inquietudes sobre movilidad, operación del transporte autorizado y acciones de seguridad en las terminales aéreas.