Basura electoral, una avalancha que persiste
Los candidatos olvidan la vida verde y se saltan las reglas, tanto de los espacios de colocación de su propaganda, como de los materiales con los que la fabrican
Sarahi Uribe / El Sol de México
Sin embargo, a pesar de la disminución, dijo que la cifra es alarmante, pues argumentó, que la propaganda termina siendo basura electoral, "porque no promueven ningún mensaje y el 90 por ciento de los anuncios termina como basura”, señaló.
“Lamentablemente mucha gente ni lee ni le interesa. Los mensajes que vemos no son trascendentales. Eso no mueve al electorado, al final sólo es un partido y la cara de un candidato. No sirve para mucho. En esas mantas no hay ideas ni propuestas”, acusó.
Un recorrido realizado por este diario, en calles y avenidas principales de la Ciudad de México dio cuenta que si bien ya no hay una saturación de lonas, calcomanías y mantas, todavía hay restos de propaganda en algunos sitios.
“Normalmente son las alcaldías de la Ciudad de México quienes terminan recogiendo la basura. Al gobierno de la Ciudad les pedimos auxilio para el retiro de la propaganda”, detalló el consejero.
¿A dónde van a parar?
Por su parte, Miguel, recolector de residuos en la Alcaldía Azcapotzalco señaló que recoger las lonas es su pan de cada día en junio, “a veces ni siquiera nos caben en el carrito”, asegura.
Dijo que por responsabilidad social, se lleva las que se va encontrando. “Al final terminan en el camión recolector, de ahí no sé qué les hagan, pero seguramente se van a los tiraderos”.
Candidatos olvidan la vida verde
Las campañas electorales, además de dejar basura en las calles, también utilizan materiales que pueden llegar a ser nocivos para el planeta.
Jacintos Nieves, consultor senior en riesgos socioambientales, alertó que estas acciones podrían generan impactos en el agua residual, contaminación de suelo, en aguas subterráneas o incluso en el aire y emisiones.
“El rango de tiempo en que pueden ser degradados estos materiales puede ser muy amplio ya que la palabra biodegradabilidad, comercialmente, puede tener distintas características de biodegrabilidad y tardar mucho en desaparecer”, detalló.
El profesor de Ingeniería en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) dijo que a pesar de que algunas mantas y lonas cumplen con el sello de reutilización, las tintas que se utilizan pueden llegar a tener elementos tóxicos.
“Podrían llegar a usarse algunas pinturas que por sus características podrían tener cierto grado de toxicidad. No digo que esté ocurriendo, pero podría poder presentarse, sobre todo en aquellos materiales que tengan mayor colorido en su diseño”.
¿Cómo solucionarlo?
Una de las soluciones a esta problemática, es que las fuerzas políticas y sus candidatos lleven sus propuestas a plataformas digitales, recomendó el consejero electoral, Mauricio Huesca.
"Yo recomendaría transitar a un nuevo mecanismo de comunicación política en el cual se dejen atrás estas prácticas, aunque autorizadas por la ley, sí necesitan ser revaloradas. Contaminan y en poco tiempo podrían llegar a ser caducas", advirtió.
Huesca insistió en que la propaganda en vía pública se debe contener o eliminar. "También otra idea que me surge es la migración a propagandas limpias y amigables con el medio ambiente. La invitación es a innovar", reflexionó.
No todo es malo
En León, Guanajuato, el Proyecto Yolcatl, un movimiento animalista, inició una campaña para convertir la basura electoral en un hogar para perritos abandonados.
Con las lonas, los y las activistas de esta organización, formarán un techo para proteger a los animalitos en abandono de las fuertes lluvias que se han estado presentando en la región.
El plan se llama Campaña de Recolección de Lonas y Residuos Electorales y para participar sólo es necesario acudir a los centros de acopio que funcionarán del 11 al 25 de junio y depositar la donación de lonas en el lugar.
































