“Cuando crecí y decidí formar una familia, en una escuela técnica aprendí torno, trabaje en un empresa pero era muy poco lo que ganaba, cuando salía del trabajo iba al negocio de mi padre a ayudarle, para tener un ingreso extra” explicó.
“Para una persona que quiera emprender su negocio, puede empezar con un martillo y cuchillo, pegamento, clavos e hilos, además un motor con un pedazo de lija, poco a poco podrá ir comprando más maquinaria” finalizó.
Actualmente los capibaras tienen una relación más estable con sus médicos veterinarios así como con los visitantes, quienes pueden alimentarlos arrojandoles comida especial de una máquina dispensadora