El “nearshoring” o la cercanía de empresas para exportar hacia Estados Unidos representa una gran oportunidad económica para Baja California, sin embargo, sus efectos pueden ser devastadores para la ecología del estado.
“Y peor aún, que los ecosistemas poseen una capacidad ilimitada para recibir todo tipo de externalidades, que no se contabilizan en las variables económicas, y que dejan pasivos ambientales sin resolver.
“En otras palabras, pensemos que cada industria que llegue a cualquier rincón de Baja California, requerirá un volumen determinado de agua, y por consiguiente generará aguas residuales. Esta sola variable ambiental debe analizarse bajo un contexto de escasez de agua y con la amenaza de sequía extrema en la región”.
“Pero no podemos olvidar multiplicar las unidades de transporte de personal o los vehículos particulares en que arribarán los empleados”.
“Tenemos grandes oportunidades de proyectos de desalinización de agua de mar, pero con un enfoque de pago por servicios ambientales binacionales.
“Aquellas enfocadas a la generación y distribución de energía, fomentando las renovables y su uso en el sector industrial, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles, contribuyendo a la disminución de gases de efecto invernadero y ayudando a la adaptación al cambio climático”.
En distintos puntos de recaudación y sistemas de cobro, se está condicionando el pago de obligaciones vigentes, previo a la liquidación previa de multas, recargos o adeudos de otros conceptos
No les interesa el sufrimiento y las carencias que pasan cada una de las familias de los productores del campo, por no recibir su pago por sus cosechas
Le hemos pedido por escrito a la misma Comisión Nacional del Agua, a la CILA, de que clarifique también de qué tanto queda de las actas, en qué se ha invertido