“Esta situación se va a poner más complicada porque el clima se viene más helado, más frío, y también la parte donde la ciudadanía sale mucho, como no sucede en los meses de verano donde la gente se guarda un poco más por el calor”
Actualmente los capibaras tienen una relación más estable con sus médicos veterinarios así como con los visitantes, quienes pueden alimentarlos arrojandoles comida especial de una máquina dispensadora