“Pero no es fácil para quienes se fueron con otra franquicia, pues los contratos que firmaron son por 10 años”, expresó.
“Se arrepienten, mas como te dije el regresarse es caro y no es fácil. Tienen que pagar una indemnización grande, depende de lo que hayan puesto para el cambio de imagen. Al último mejor se las terminan rentando, porque no les es costeable y como quién dice, pierden sus gasolineras porque son muy bajas las rentas o lo que te dan por tu estación”, expresó.
“Que el costo de operaciones de las estaciones es cuatro a cinco veces mayor hoy, que antes de la reforma energética, con ventas menor de litros, lo que hace que el gasolinero mejor traspase su negocio o lo malbarate. grupos regionales, como nacionales y transnacionales buscan aún así quedarse con las más gasolineras que puedan, aprovechando las regulaciones que hacen que el negocio no sea rentable”, concluyó.
Actualmente los capibaras tienen una relación más estable con sus médicos veterinarios así como con los visitantes, quienes pueden alimentarlos arrojandoles comida especial de una máquina dispensadora