Voceadores celebraron posada
Los vendedores de los ejemplares de La Voz de la Frontera disfrutaron de comida y de una rifa, donde el premio mayor fue una televisión
Mariela Tapia
En el marco de los festejos decembrinos, las personas que se encargan de vender los ejemplares de La Voz de la Frontera celebraron una posada en la cual disfrutaron de una comida y de los regalos que se sortearon en una rifa.
El gerente les ofreció buenos deseos en esta Navidad a todos los que colaboran como vendedores ofreciendo a la venta la edición impresa.
“Ellos y ellas están atendiendo al público, ofreciendo el periódico, la información diaria de esta ciudad, es muy valioso para nosotros lo que ellos hacen”, comentó.
De los artículos que se rifaron, fueron bocinas, unas parrillas, piñatas y los tres premios más codiciados: una televisión de 32 pulgadas, un calentón de agua y una televisión de 43 pulgadas.
El más afortunado de los asistentes, fue Arturo Rodríguez, de 55 años de edad, de los cuales lleva 40 siendo voceador en el diario de los cachanillas.
El entrevistado admitió que es la segunda ocasión en que recibe un buen regalo en las tradicionales posadas que se han organizado a los voceadores a lo largo de su trayectoria, pues anteriormente se ganó una bicicleta.
“Me gusta este trabajo, uno se acostumbra, pero se divierte y de pasó vendo otras cosas”, expresó el ganador de la gran televisión.