Bionic Bay mezcla visuales espectaculares con gran jugabilidad
El título de plataformas es un sueño hecho realidad para los speedrunners, con gran movilidad y mecánicas que cambian tu percepción de sus niveles
Paul Castellanos
De vez en cuando llega a tus manos un videojuego que cambia por completo tus preconcepciones de lo que un género puede ofrecer, y ese es el caso de Bionic Bay.
El plataformero independiente desarrollado por Psychoflow y Mureena pareciera tomar el manto de títulos como Limbo o Inside, pero lo que esconde es mucho más grande, en cuanto lo brutal de su desafío o lo impresionante de su diseño.
Bionic Bay te pone en control de el único científico que ha sobrevivido la explosión del extraño artefacto gigante que investigaban y que ha dejado en ruinas todo a su redonda.
Ahora deberás escapar mientras navegas por los fascinantes y colosales escombros que le dan su espíritu a esta aventura de ciencia ficción.
Desde el primer momento, lo que más llama la atención del juego, es su espectacular visión estética, que con un detallado arte-pixel mezclado con iluminación realista, retrata algunos de los escenarios más espléndidos y llamativos de la generación.
Cada uno de los niveles mezcla de forma magistral arte y colorimetría para hacerte sentir que exploras lugares nunca antes vistos, además de dar una sensación de escala que te oprime a pesar de estar mostrando vastas regiones.
Pero lo visual no es todo, ya que en vez de ser uno de esos títulos que planean contarte una historia antes que nada, Bionic Bay pone su jugabilidad a tu servicio para entregar uno de los mejores plataformeros de los últimos años.
Pero todo cambia cuando recibes poderes adicionales, como la capacidad de teletransportarse para intercambiar tu lugar con el de otros objetos en el escenario, la habilidad de ralentizar el tiempo o la cualidad de cambiar la dirección de la gravedad.
VEREDICTO: 9






























