diariodelsur
Análisislunes, 17 de noviembre de 2025

En Corto / Balabras

Se llena de sangre el templo;
infernívora muerte en nosferatu.
La bala se encarga del peaje:
no quiere abrazos hipócritas,
no conoce perdones
ni conciencia. La bala pica y,
como la abeja, cae muerta.

Se cuaja de neuronas el cerebro;
se tiñe de detritus y lamento,
indiferente a los ripios,
a los versos, a los textos pacifistas.
Cuando la bala viaja,
peón o rey, cobarde o valiente,
caen muertos.

Este testimonio no es una excepción: Chiapas se ha convertido en un foco alarmante de violencia organizada. El desplazamiento interno, la militarización caricaturizada tardía, el vacío institucional y la disputa criminal han convertido al Soconusco en una zona gris.

Y esperando que no sea el punto final de nuestras vidas, dejo este punto como un punto y seguido de esperanza. Amén.

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias