El envío de dinero de los Estados Unidos sostiene a miles de hogares en Chiapas; alrededor de 250 mil chiapanecos se estima que radican en el país norteamericano
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Mucho se ha comentado que sin agua la vida no existiría. No obstante, además de lo vital del agua, es necesario contextualizar también su relevancia en otras áreas de la vida como el desarrollo económico y el desarrollo social, donde resulta necesario priorizar los distintos usos del agua para lograr una sociedad plena y progresista.
Indiscutiblemente la prioridad en el aprovechamiento del agua debe darse en su uso y consumo, primordialmente en su consumo y seguidamente en su uso médico, en la preparación de alimentos y su uso en el hogar. En México se estima que por persona se utilizan entre 125 a 380 litros de agua diario, y de acuerdo con el Consejo Nacional de Población (CONAPO), la población (sin considerar a la población migrante) en Tapachula a mitad de 2025 debe estar alrededor de los 375,641, entonces se deben estar utilizando entre 46.9 a 142.7 millones de litros de agua diario, sólo para uso y consumo de la población.
La segunda prioridad en el aprovechamiento del agua debe darse en la producción de alimentos (agricultura, ganadería, pesca y acuacultura). En México se estima que entre el 68 y el 76 % del agua disponible se utiliza en el sector agropecuario, mientras que para la pesca y acuicultura no existen datos o son poco confiables; no obstante, en el cultivo de mojarra tilapia se ha estimado una utilización promedio de 4,072 m3 de agua por tonelada de mojarra que se produce, un m3 equivale a mil litros de agua.
Indudablemente el desarrollo económico resulta muy importante, pues el empleo es también sinónimo de bienestar (siempre que se den salarios dignos y bien remunerados); sin embargo, el desarrollo económico, como la instalación de nuevas industrias y los hoy llamados “Polos de Desarrollo” deben supeditar su funcionamiento a la cantidad de agua disponible, y no anteponer a la industria por arriba del uso y consumo humano, así como a la producción de alimentos.
Actualmente se promueve en Tapachula los Polos de Desarrollo para el Bienestar “Tapachula I y II”, con una superficie de 4.18 millones de m2 de superficie, donde de cuerdo al decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación las vocaciones productivas, prioritarias y potenciales son: eléctrica y electrónica, semiconductores, automotriz (electromovilidad), autopartes y equipo de transporte, dispositivos médicos, farmacéutica, agroindustria, equipo de generación y distribución de energía eléctrica (energías limpias), maquinaria y equipo, tecnologías de la información y la comunicación, metales y petroquímica. La huella hídrica de la industria debe ser debidamente valorada para definir la viabilidad y factibilidad de la industria, por ejemplo, un celular tiene una huella hídrica de 12,760 litros de agua.
Es vital destacar que por muchos años se ha dicho que Chiapas, y desde luego Tapachula, cuentan con una gran disponibilidad de agua, algo nada correcto, ya que durante 2024 dos ríos (Pijijiapan y Chalaquita) se secaron completamente, reflejo de la reducción de las lluvias y el uso intensivo de sus aguas. Cabe destacar que tanto el río Coatán como el Cahoacán, que atraviesan Tapachula, presentan una reducción significativa durante el periodo de estiaje, a esto hay que sumar que de 2010 a 2024, la disponibilidad de agua del manto freático del Soconusco ha reducido su disponibilidad de agua en un 60 %, según datos de la Comisión Nacional del Agua.
Resulta claro que existe una fuerte incongruencia de planeación entre lo que se tiene disponible de agua y el desarrollo industrial en Tapachula, y aclaro que no me opongo a tal desarrollo, lo que sí resulta claro, salvo que me corrijan, es que no hay una correcta planeación y previsión sobre la cantidad de agua disponible para la industria, y desde mi valoración, se está poniendo en riesgo la disponibilidad de agua para uso y consumo humano, así como para la producción de alimentos.
Es urgente que las autoridades municipales y estatales convoquen a expertos para analizar la situación del agua y su disponibilidad para la industria, y en su caso, para planear y desarrollar estrategias que permitan recuperar los caudales de agua de río y la disponibilidad de agua en el manto freático del Soconusco. No se tata de frenar el desarrollo económico, se trata de asegurar agua para uso y consumo humano, así como para la producción de alimentos.