Ingrid Hoffmann: Una vida dedicada al café y la libertad personal
Hija de padres alemanes, creció en la época dorada del Soconusco, y tras formarse en Alemania, se dedicó a la educación en México
Carlos Morán
A las 5 en punto, en la casona de la 2ª sur, puntual a la cita, Ingrid Ana Hoffmann Heinsohn, me recibe con una taza de café, el mejor de su finca, por supuesto.
Siendo una mujer con alto grado de preparación, buen acervo cultural, investigadora y una empresaria fuerte en el ambiente del café. ¿Por qué no te casaste?
La primera clínica rural del IMSS
—Y si las cosas no fueran como pienso, en el mundo todo se tiene que acabar algún día, estoy convencida que todo lo que existe, un día se acaba, nada es eterno, nada es para siempre, señala tranquila.
“Mi padre nos educó para que nunca estuviéramos bajo las órdenes de nadie, educó a sus cuatro hijas fuertes e independientes”, menciona.
Trabaja en sus fincas, tiene nuevos proyectos agrícolas, es una fiel investigadora de la historia de las migraciones.
Dice que para quienes padecemos del vicio del grano aromático, no podemos presentarnos a la vida sin la primera dosis matutina de café.
Ingrid Ana Hoffmann Heinsohn, nació para ser feliz, ser libre y vivir su historia en el mundo del café.
morancaros.escobar1958@gmail.com