Contraluz / Arturo Márquez, gran compositor mexicano
En noche inolvidable, la Orquesta Filarmónica del Estado de Querétaro dirigida por el maestro Mark Kadin, concluyó la noche del 10 de julio de 2025, su segunda temporada con emotivo concierto en el Teatro de la Ciudad.
La noche comenzó con el Concierto para violín de Antonín Dvořák, interpretado con gran emotividad y virtuosismo por Carlos Gándara.
En la segunda parte del concierto se interpretó majestuosamente la Serenata para cuerdas de János Beliczay.
Para cerrar la orquesta interpretó el Danzón No. 4 del gran compositor mexicano Arturo Márquez, misma que entusiasmó grandemente al público por su fuerza, color y ritmo.
Cuando tenía 12 años Arturo y su familia se mudaron a Los Ángeles, California, donde el niño tomó clases de violín y otros instrumentos de viento.
Compuso sus primeras obras a los 16 años y regresó a México, concretamente a Navojoa donde trabajó como director de banda de viento.
En 1980, al concluir dicho taller, el Gobierno de Francia le otorgó una beca de perfeccionamiento por dos años en París, con Jacques Castérède, en donde compuso Moyolhuica y Enigma, en la “Cité des Arts”.
Las composiciones de Arturo Márquez a menudo incluyen resonancias épicas pero también movimientos inspirados en bailes de salón.
Hoy en día la obra de Márquez más interpretada y grabada en todo el mundo es Danzón No. 2 misma que fue conocida y reverenciada a partir de la interpretación de la Orquesta Juvenil simón Bolívar de Venezuela bajo la dirección del icónico Gustavo Dudamel.
En 1990 formó parte del grupo Mandinga junto con Irene Martínez y Andrés Fonseca, y compuso con medios electrónicos Tierra, La Nao y Cristal del tiempo.
En 1993 realizó la composición Paisajes bajo el signo de cosmos y se interesó por Egberto Gismonti, encontrándose con la música huasteca y creando para el Cuarteto Latinoamericano Homenaje a Gismonti.
A principios de 1994 la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM) le encargó Danzón 2, para orquesta, estrenada en marzo con Francisco Savín como director.
El Danzón No. 2 se ha convertido en la pieza más famosa de Márquez y es tan popular que se le considera casi en el mismo nivel que el Huapango de Moncayo señalado por algunos como el segundo himno nacional del país.
Con la OFUNAM presentó por primera vez, en 2008, Marchas de duelo y de ira, escrita con motivo de la conmemoración de la matanza de Tlatelolco de 1968; y también realizó la reconstrucción del segundo acto de la ópera Atzimba de Ricardo Castro.
Composiciones recientes como Conga del fuego nuevo, Concierto de Otoño, Danzón 9 (dedicado a Gustavo Dudamel) y Fandango, en homenaje a la violinista Anne Akiko Meyers, ya son parte del repertorio de prestigiosas orquestas en todo el mundo.
El estreno mundial de Sinfonía imposible: Las Peras del Olmo reunió, en el Festival Paax, a los solistas más reconocidos del planeta, dirigidos por Alondra de la Parra.
Actualmente el maestro Arturo Márquez es el compositor vivo de música de concierto más interpretado por orquestas de renombre en México y en todo el mundo.
Ese mismo año realizó una reconstrucción del segundo acto de la ópera Atzimba de Ricardo Castro, que se estrenó en febrero de 2014 en el Palacio de Bellas Artes, interviniendo por cierto en papel coprotagónico nuestro barítono queretano Carlos Sánchez.
Sus danzones son utilizados cada vez con mayor frecuencia en producciones balletistas alrededor del mundo, gracias a lo cual en 2004 el Festival Internacional de Música realizado en Caracas, Venezuela, fue denominado Arturo Márquez.
Básicamente es eso”, refirió con enorme sencillez el propio Arturo Márquez sobre dicha obra que está dedicado a Lily Márquez, su hija.

















