La revolución inalámbrica
Calificada como "la nueva mina de oro para almacenar datos", la tecnología de comunicación e identificación inalámbrica RFID, reduce cada vez más sus costos, multiplica las ventajas para empresas y clientes y aumenta sus aplicaciones
EFE/Ricardo Segura
El control de acceso y la gestión de pagos en diversos eventos es una de las aplicaciones más innovadoras de la tecnología RFID, un sistema para identificar usuarios y objetos y almacenar sus datos mediante ondas electromagnéticas.
Esta tecnología RFID (Identificación por Radiofrecuencia) se puede comparar con un código de barras, aunque en lugar de marcas de tinta se utilizan ondas de radio, explican a Efe desde la Universidad Internacional de Valencia (VIU).
Esta tecnología también permite agilizar el paso por las autopistas, mediante el ‘telepeaje’, pago automático a distancia y el pago mediante las tarjetas “contactless” que permite el abono acercando la tarjeta a un terminal sin insertarlas en ningún dispositivo.
“Este sistema de radiofrecuencia es una de las tecnologías con mayor crecimiento y cada vez más compañías la usan e implantan”, señala Ismael Herreros, especialista en RFID, de Moinsa (www.moinsa.es/start.do).
TECNOLOGÍA EN AUGE.
“El RFID se compone de un lector o concentrador, y las antenas conectadas a este concentrador , que envían y reciben las señales que éste genera y transportan la información”, señala.
Añade que normalmente, el lector emite ondas que sirven de energía para excitar el chip electrónico que contienen las etiquetas, pulseras u otros soportes.
“Cuando el chip recibe y se carga de energía con esta onda, evalúa el tipo de mensaje recibido en la misma y lo responde”, puntualiza.
Las pulseras RFID utilizadas en festivales permiten un acceso más rápido a los eventos y el control, identificación y pago sin dinero en efectivo, y simplifican el control de aforo, además de recoger el comportamiento de los asistentes en forma de datos.
EL POTENCIAL DE LOS DATOS.
Recalca que, además el cifrado y la posibilidad de interactuar con la información del chip, “hacen que sea un sistema infalible, evitando la reventa de entradas y las falsificaciones”.
“En el ámbito comercial la tecnología RFID ayuda a automatizar el seguimiento de cada artículo de manera inequívoca a lo largo de la cadena de suministros, desde la fabricación y distribución, hasta la llegada al consumidor”, señala Herreros.
Apunta que los minoristas y mayoristas, “están adoptando este sistema para gestionar con mayor precisión el inventario y conocer la trazabilidad del producto, agilizando la manipulación de los artículos y sus procesos de entradas y salidas”.
“También posibilita las entradas masivas de materiales o productos a los almacenes, sin tener que gestionarlos uno por uno, sino todos de una vez”, enfatiza.


























