Los juegos de antaño
Para muchos de ustedes, por desconocimiento, les ha de parecer que es imposible que el desarrollo de un juego, pueda desarrollar las habilidades y destrezas de una persona.
A manera de explicación daremos a conocer algunos de ellos.
Las canicas: en este juego, aparentemente sin chiste, también nos hacía desarrollar, en una forma más sencilla, que en los dos juegos anteriores, sólo que igualmente útiles.
Saltar la cuerda: Este juego tenía dos variantes el, individual y el colectivo.
En el primero una persona sola, con ambas manos Hacía girar un cuerda en U, procurando saltar sobre ella cuando tocaba el piso.
Mientras que en el segundo por turnos todos los que participaban por parejas hacían girar una cuerda mientras los demás saltaban, aquí la destreza era calcular el momento adecuado para entrar a saltar, sin interrumpir el movimiento de la cuerda.
Ahora bien, tomando en cuenta que el echar mano de las bondades que ofrece la aplicación de las actividades lúdicas para el aprendizaje, padres y maestros deberían echar mano de esta
actividad para educar a sus hijos, buscando con ello que los niños y jóvenes desarrollen: su fuerza, resistencia, velocidad, ritmo y coordinación en sus diferentes variaciones como la óculo manual; es decir, entre el ojo y las manos, la óculo pedal (ojo y pies).
Al mismo tiempo que se desarrolla en ellos la empatía y el respeto, actitudes que los llevarán a la socialización de una manera natural.












