Sumisión
El diplomático agregó que, aunque se han logrado avances, “aún queda trabajo por hacer, y en 2026, seguiremos avanzando en metas mutuamente beneficiosas”.
Imagínense cómo nos estaría yendo si esa reunión hubiera sido en la casa del embajador cubano, con el presidente Donald Trump. Seguramente ya no solo estarían aterrizando aviones militares estadounidenses en el aeropuerto de Toluca, con supuestos capacitadores.















