diariodexalapa
Análisismartes, 12 de diciembre de 2017

Tiempo de cambios

El miedo, según la Real Academia Española, se define como la perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.

Todos le tememos a algo: a las alturas, a hablar en público, a los gusanos, al jefe, al compromiso, a los perros, a las arañas, a nuestros padres, a equivocarnos, a la imperfección, al compañero que nos trata mal, a atrevernos, etcétera, etcétera, etcétera.

Algunos con más miedos que otros, pero todos le hemos temido a algo o a alguien a lo largo de nuestra vida. El miedo paraliza, detiene, hace que no actuemos, que no nos movamos; así que lo importante no es tener miedo sino superarlo.

Dice una frase que “muchos de nosotros no vivimos nuestros sueños porque vivimos nuestros miedos” y qué razón tiene. Tememos a crear, al éxito, a innovar, a arriesgarnos, a fallar, a cambiar, a nosotros mismos.

Tememos y por eso nos quedamos haciendo lo que ya conocemos, lo que nos es familiar, lo que no implica riesgo, lo que nos resulta cómodo, aunque no estemos a gusto o lo hagamos por compromiso.

Si tenemos miedo perdemos oportunidades porque no nos arriesgamos, no somos capaces de recibir con los brazos abiertos las situaciones que se presentan y abrazarlas con gran fuerza si nos gustan o nos convienen o es lo que habíamos estado esperando.

Si tenemos miedo vemos pasar la vida desde nuestro lugar pensando que ahí estamos a salvo de todo, cuando en realidad somos presas de nuestros propios temores.

Si tenemos miedo nos mantendremos observando como el vecino, el amigo o el conocido triunfa en la vida mientras nosotros anhelamos lo que quisimos ser o lo que pudimos lograr o lo que fue.

Si tenemos miedo no echaremos a andar nuestros proyectos sino que seguiremos dependiendo de un sueldo que otro nos dé, aunque no estemos a gusto con él.

Si tenemos miedo nuestras ideas se quedarán en la cabeza, no las compartiremos, no sabremos si tendrán éxito, no sabremos de qué somos capaces o hasta dónde podemos llegar.

Tener miedo sólo afecta a quien lo posee. No permita que sus temores determinen lo que hace, lo que piensa o lo que dice. No permita que sus miedos decidan qué rumbo toma su vida. No permita que sean más fuertes que usted.

Si quiere vivir sus sueños es momento de superar sus miedos, es momento de actuar, es momento de que tome las riendas de su vida y persiga lo que tanto ha anhelado.

Siempre es tiempo de hacer cambios y sobre todo si son para mejorar. Nadie más que usted lo va a agradecer.

Comentarios a aguilargarciarosario@gmail.com

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