Uno más en el Zócalo
Se va como llegó: radiante, lúcido, seguro, dueño de la situación. Se va por la puerta grande de la historia. Colmado del amor de millones de mujeres y hombres que confiaron en su palabra y ahora ven esa palabra convertida en hechos.
El domingo fui uno más en el Zócalo. A mucha honra. Desvelado y bajo el sol, pero con el ánimo por todo lo alto, presencié un capítulo dorado de la vida de México. Algún día veré las fotos y los documentales de ese 1 de septiembre y diré que estuve ahí.
Viendo a Andrés Manuel a pocos metros de donde yo estaba, me vino a la mente la pregunta de si lo estaría viendo por última vez. Me di cuenta de que, probablemente, así era y, como ya dije, mi alegría se mezcló con tristeza.
¿Qué le diría si lo viera a los ojos? Lo primero que me brota, de manera espontánea, es “gracias”. Tendría que dedicar mucho espacio para explicar esas “gracias”.
Y esa gratitud, estoy seguro, la comparto con incontable gente que nunca lo olvidará.
En 29 días, cuando tengamos de Presidenta a Claudia Sheinbaum, las mexicanas y los mexicanos no habremos heredado el país en ruinas que recibió AMLO en el 2018.
Andrés Manuel cierra su etapa de vida pública de manera ejemplar.
*Diputado local. Morena














