Cuitláhuac: sí se pudo
Una caminata de casi una hora en el Bulevar Ruiz Cortines de Boca del Río y un frapuchino de Oreo fue lo que le costó a Cuitláhuac García convencerme de participar en el proceso electoral del 2018.
La neta, yo andaba bajoneado de ánimo y él, en cambio, irradiaba mucha confianza en el futuro cercano. Los dos teníamos nuestras razones, pero su confianza era contagiosa.
Yo había sido candidato en el 2017 a la Presidencia Municipal de mi pueblo, Hueyapan de Ocampo. Pero el PRIAN, con sus jugadas sucias, sus partidos paleros y sus cajas de billetes nos hizo perder.
Voy a ser Gobernador y tú vas a ser Diputado Local, me presagió con lucidez y seguridad.
La parte difícil, al parecer, no iba ser ganar la elección, sino sacar a Veracruz del hoyo en que lo habían metido. También en eso tuvo razón.
Cuitláhuac recibió un estado hecho polvo en todos los aspectos. En el económico, en el de seguridad, en confianza de los inversionistas, en la relación entre el Gobierno y la sociedad.
El pasado domingo rindió su último Informe de Resultados. No voy a repetir aquí todo, porque es imposible, pero sí quiero resaltar:
Súmenle a eso que casi 532 mil personas superaron su condición de pobreza y que la deuda que nos heredaron Duarte y Yunes bajó en 21 mil millones (25 por ciento).
¿El estado tiene todavía muchos desafíos? Sí, desde luego, pero está muy lejos de ser el infierno que era el 1 de diciembre del 2018. Hoy tenemos un piso firme y una ruta para seguir con la segunda etapa de la 4T en Veracruz.
Le voy a tener que invitar otro frapuchino, para decirle que estaba en lo cierto: sí se pudo, Cuitláhuac.
*Diputado Local. Morena














