Candidiasis oral o “algodoncillo”
Es la infección por hongos más frecuente; sucede a cualquier edad
Dra. Abigail Bello Gallardo
Con el propósito de informar a sus incontables y gentiles lectores acerca de esta enfermedad, pido a usted sea publicada la presente misiva en su reconocida sección “Cartas a la Dirección”.
La candidiasis bucal, candidosis, moniliasis o muguet, coloquialmente llamado “algodoncillo”, es la infección por hongos más común en la mucosa bucal.
La candidiasis es una enfermedad cosmopolita muy frecuente y una de las micosis más importantes y de mayor frecuencia en la cavidad de la boca; afecta a ambos sexos y a cualquier edad, aunque son más frecuentes en los extremos de la vida.
La Candida crece mejor en superficies húmedas y templadas, por lo que es causa frecuente de vaginitis, dermatitis del pañal y muguet bucal (Consultar en: http://bvs.sld.cu/revistas/est/vol39_2_02/Est07202.htm).
Mencionaré brevemente las formas más frecuentes de candidiasis bucal:
Ambas formas se curan con tratamiento específico en varios días, si no son tratadas o no se curan, darán origen a las formas crónicas.
También pueden existir ulceraciones en la superficie, por lo que hay que realizar el diagnóstico diferencial con una lesión cancerosa.
Los principales factores predisponentes generales y locales que favorecen la aparición la candidiasis bucal, son:
Los tratamientos prolongados con antibióticos.
La diabetes.
La anemia.
Mala salud.
La radioterapia y quimioterapia anticancerosa.
Los medicamentos inmunosupresores.
El VIH-Sida.
Medicamentos utilizados en trasplantes.
El embarazo (ya que predispone a unos cambios hormonales que favorecen el desarrollo de estos hongos).
Traumatismos: mordisqueo, irritación crónica, prótesis, ortodoncia, etcétera.
Hipotoiroidismo.
Cáncer bucal.
Leucemia aguda.
Falta de folatos y vitamina B12.
Dieta rica en carbohidratos.
Tabaco fumado.
Falta de higiene
Uso del chupete o chupón en los lactantes.
Lengua fisurada, maloclusión, etcétera.
Todo medicamento o procedimiento que debilite los mecanismos de defensa de la boca, especialmente en los niños y personas de la tercera edad.
Estar tomando esteroides, incluidos algunos inhaladores para el asma o para la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Leer: https://www.ecured.cu/Candidiasis_bucal_en_ni%C3%B1os_y_adultos).
El alcohol deprime el sistema inmune y la candidiasis es una complicación común del alcoholismo.
También la población drogodependiente y los sujetos que toman sedantes padecen una disminución de saliva, condicionante para el desarrollo de la candidiasis bucal.
Signos y síntomas
Se presenta algo de sangrado al cepillar los dientes o al raspar las lesiones y también dolor al tragar.
El especialista en diagnosticar y tratar la candidiasis es el dermatólogo o el infectólogo en adultos; y el pediatra, dermatólogo pediatra o infectólogo pediatra en niños.
Tratamiento
Es necesario suprimir los irritantes, tales como los alimentos demasiado calientes, ácidos y picantes; el tabaco y el alcohol.
Para las candidiasis bucales leves se pueden utilizar los buches alcalinos o enjuagues (con agua bicarbonatada), violeta de genciana y otras tinturas.
Para un caso más grave de candidiasis bucal, su médico puede recetar:
-Un enjuague bucal antimicótico (nistatina).
Tabletas (clotrimazol).
Medicamentos antimicóticos tomados como píldoras o jarabe. Estos medicamentos incluyen fluconazol o itraconazol.
Posibles complicaciones
Si el sistema inmunitario está debilitado, la cándida se puede diseminar por todo el cuerpo y causar una infección grave. Esta infección podría afectar:
Cerebro (meningitis), esófago (esofagitis), ojos (endoftalmitis), corazón (endocarditis), articulaciones (artritis), entre otros órganos y aparatos.
Prevención
El médico puede recomendar que tome medicamentos antimicóticos regularmente para evitar que la candidiasis reaparezca.
Si el paciente padece diabetes, puede ayudar a prevenir la candidiasis bucal manteniendo un buen control de los niveles de azúcar en la sangre.
Twitter: @AbigailBelloG


























