Ciática en niños
Puede causar mucho dolor, en otros casos parálisis del nervio ciático
Dra. Abigail Bello Gallardo
Con el propósito de informar a su creciente número de amables lectores, pido a usted sea publicada la presente misiva en su reconocida sección “Cartas a la Dirección”.
La inflamación del nervio ciático o ciática en niños ocurre cuando hay presión o daño al nervio ciático; este nervio comienza en la región lumbar (cadera) y baja por la parte posterior de cada pierna.
Generalmente sucede porque el pacientito es fuerte y se resiste a que se le aplique la inyección, en ocasiones también se puede presentar en niños anestesiados que se encuentran cubiertos por los campos quirúrgicos y no se observa la región en su totalidad.
En algunos casos se produce en recién nacidos que reciben tratamiento por los vasos umbilicales, presentando trombosis de las arterias glúteas inferiores, las cuales se encuentran muy cercanas al nervio ciático, produciendo lesión del mismo.
Entre muchas otras causas.
SÍNTOMAS
Al revisar al niño y palpar profundamente la región glútea presenta dolor.
Si hay daño importante del nervio, cuando el niño camine arrastrará el pie.
Si la lesión es total habrá anestesia de la planta del pie.
Si el nervio ciático fue dañado gravemente se requieren cirugías especializadas para tratar de rehabilitarlo.
Sin embargo, en otros pacientes el dolor llega a ser muy intenso y les impide realizar cualquier movimiento, en especial de la pierna o zona afectada, y si el disco intervertebral es el que se encuentra afectado y no se cura, la ciática puede convertirse en recurrente.
TRATAMIENTO
Si el paciente no responde adecuadamente a medicamentos para el dolor y a los antinflamatorios después de tres meses hay que explorar quirúrgicamente el nervio ciático (cirugía u “operación”).
PREVENCIÓN
Recordemos que lo más importante es evitar que se produzca esta lesión, para lo cual debemos mencionar algunas recomendaciones:
Las inyecciones deben ser colocadas por personal adecuado y con el entrenamiento respectivo.
Si es necesario aplicar varias inyecciones hay que rotar el lado (derecho a izquierdo y viceversa).
En el caso de que la inyección sea glútea, se debe realizar en el cuadrante superior externo de la nalga.
La posición más segura es con el niño acostado y totalmente desnudo para poder tener una buena referencia anatómica.
Hay que tener ambas manos libres, con la finalidad de fijar el glúteo con una mano y colocar la inyección con la otra.
Debemos usar agujas de calibre y con el largo adecuados de acuerdo a la edad del niño.
Revisar la aguja siempre antes de colocar la inyección.
Si es necesario colocar tratamiento en forma repetida es preferible tener una buena vena con un catéter adecuado, e iniciar el tratamiento intravenoso.
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