Candil de la calle
El dicho reza, “candil de la calle, obscuridad de tu casa”
Empecemos por el incremento a los salarios mínimos, valiosos, de beneficio para la población indudablemente, y una oportunidad de mejorar su nivel de bienestar.
Este dinero, los impuestos, son nuestros, no es dinero del gobierno, es nuestro, debemos tener cuentas claras de lo que se haga con ellos y que los usos que les den, cubran las necesidades e intereses de los mexicanos.

















