Nuestra libertad
Hace muchos años, recuerdo podíamos jugar libremente en la calle hasta media noche, podíamos tomar agua del grifo del jardín, caminar al salir de un baile a las 3 de la mañana para llegar a casa sin importar lo largo del trayecto.
Así vivimos, y, sin embargo, nos argumentan que todo está mejor que nunca, parece como se parafrasea en el conocido refrán, que estábamos mejor cuando estábamos peor.
¿Qué libertades vamos a poder ejercer para vivir en este país?, cómo vamos a evitar pasar la experiencia de la rana en la olla, que está empezando a calentar el agua que llegará a cocinarnos, pero sin plena conciencia de ello.
¡Debemos volver a ser libres!

















