Cambiar de opinión, no de principios
Hace unas semanas, escuché a Antonio Banderas en un programa de variedad español decir, “Se puede cambiar de opinión, pero no de principios”.
Cuánta razón en estas palabras.
Ya vimos como la búsqueda del poder puede corromper, como lo ha hecho hasta ahora con este movimiento, que ahora pretende ser del pueblo.
Es urgente que nuestro país tenga liderazgos congruentes, que sus principios sean mantenidos y los intereses de los políticos sean subyugados a los intereses de los electores.

















