Échame a mí la culpa
En un video que circula en la red se puede observar una entrevista que se le hace a Ferrusquilla unos pocos años antes de su muerte y en éste relata las condiciones que dieron nacimiento a dos de sus canciones: “Échame a mí la culpa” y “Cariño nuevo”.
Una vez en casa de Amalia, de nueva cuenta, interpretaron la canción y ella, ni tarda ni perezosa, tomó el teléfono, se comunicó con su productor, y le dijo: -Ya tengo una nueva canción-.
Así, relata Ferrusquilla, fue como la primera en dar fama a la canción, fue Amalia Mendoza “la Tariácuri”, quien, por cierto, cuando la oyó por primera vez, de la emoción, dejó caer un frasco con aceite y al recogerlo se cortó la mano.
Así surgió la melodía de que he venido hablando y, volviendo al tema del principio, sobre lo mal que está mi México, ni a quién echarle la culpa o a quién decirle “sabes mejor que nadie que me fallaste”.













