La oficina del pueblo
Por: Bertha Caraveo
En la inauguración de esta casa de enlace, observé que hoy más que nunca es importante mostrar el músculo que nutre a nuestro movimiento, y movilizarnos para decirle a quienes añoran el pasado de corrupción y saqueo.
Con este mecanismo, sentaremos un importante precedente para que nunca más ningún presidente traicione a la patria o le dé la espalda al pueblo.
Ya hubiéramos querido, allá por 2009, revocarle el mandato a Felipe Calderón, que sumergió a todo Chihuahua en una guerra absurda donde mataron, desaparecieron, torturaron y extorsionaron a nuestro pueblo.
Desde esta columna editorial hago un llamado a que no dejemos de apoyar con toda la fuerza de nuestros pulmones a nuestro líder moral, siguiendo la lucha en unidad y sobre todo organizados rumbo a las batallas que vienen.
Nadie dijo que el camino sería fácil. Pero me da esperanza y me hincha el corazón de orgullo saber que nuestro país por fin se encamina por el camino correcto, que hay relevo y que hemos dejado en el pasado aquel oscuro periodo neoliberal.















