¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
El acceder a conocimientos actuales en conocimiento del ser humano y su sociedad implican la utilización nuevos métodos de acción profesional, donde vemos que la educación emocional, las inteligencias múltiples y el funcionamiento cerebral, juegan un papel determinante en estos nuevos saberes de la cultura de paz y la mediación. Excluir o minimizar estos avances científicos, significaría mutilar los resultados y allegarse de conclusiones incompletas, por ende, con poca validez o un funcionamiento temporal pronto a superar.
Hoy sabemos, que en la cotidianidad de cualquier ámbito del saber, lo queramos o no, estamos inmersos en nuevos paradigmas de la ciencia, donde el conocimiento ante los nuevos escenarios ya es transversal, interdisciplinario y multidisciplinar, pues un solo enfoque limita las posibilidades de intervención, aristas de observación y en consecuencia, de lograr avances más profundos y consistentes resultados. En las funciones del cerebro pasa el mismo fenómeno, nuestro cerebro debe experimentar distintas formas de percibir el mundo, por medio de la creación de nuevas redes de neuronas y circuitos paralelos.
Nuestro cerebro está habilitado para adaptarse rápidamente a las condiciones del ambiente que se vayan creando, tanto favorables como adversas. El cerebro no está diseñado para ver al mundo de una sola manera, por el contrario, requiere readaptarse constantemente, ya que las funciones de las neuronas no son estáticas. En un cerebro sin generar nuevas redes neuronales, se puede producir deterioro en sus funciones más pronto de lo que se piensa. Traemos a colación una parte de las investigaciones del Dr. Roger Wolcott Sperry, Premio Nobel de Fisiología y Medicina, quien obtuvo el reconocimiento por sus investigaciones sobre la especialización funcional de los hemisferios cerebrales en el año de 1981, publicó importantes experimentos, mostrando las áreas operativas del cerebro, donde comprobó que las funciones del hemisferio derecho son más susceptibles en imágenes y emociones, mientras que el hemisferio izquierdo al lenguaje y las operaciones concretas.
Entre lo relevante de sus investigaciones el Dr. Sperry fundamenta que, al desconectar el cuerpo calloso, que une con millones de fibras cerebrales al hemisferio derecho y al hemisferio izquierdo, generando que el lado derecho del cerebro perciba predominantemente la percepción holística, el pensamiento metafórico, la sensualidad y sensaciones de pasividad; mientras que en el lado izquierdo predominan la expresión lógica, la percepción focal, lo analítico y la agresividad.
Lo interesante de las diferentes investigaciones científicas, es cuando éstas convergen en un mismo punto, aportando con más claridad al pensamiento del hombre desde diferentes posturas. Nos referimos a que, así como hemos hablado bastamente que hay dos grandes paradigmas epistemológicas, tanto el paradigma positivista, reduccionista, o cuantitativo, que estudia lo tangible, como el paradigma hermenéutico o cualitativo que estudia lo intangible. Lo anterior sucede en las funciones cerebrales, es decir, el hemisferio derecho se encarga de los elementos emocionales e intangibles, mientras que el hemisferio izquierdo se encarga de estructurar el lenguaje y los elementos tangibles.
Si llevamos lo antes dicho, en relación a dejar de lado los nuevos avances de la ciencia en el tema de la mediación y la cultura de paz, podríamos aventurar y deducir que no se puede percibir la realidad y sus resultados, mas que solamente desde la racionalidad, la objetividad y la repetición del conocimiento. Las nuevas destrezas de un mediador y de aquellos que buscan adentrarse a las teorías de paz, deberán desarrollar habilidades que en muchas de las ocasiones no se encuentran en los libros, ni en los seminarios, ni en los pensamientos estructurados, sino en la experiencia humana misma.
Desde esta perspectiva, deberíamos prepararnos no solo en el ámbito disciplinar con el bagaje tradicional, sino también añadir a nuestra pericia métodos orientados a descubrir conocimientos novedosos a partir de la experiencia, vivencias y el descubrimiento de cosas nuevas. La educación bancaria, promueve la idea que la mera incorporación del conocimiento por si solo, nos dará la comprensión del mundo que nos rodea, incluso ha acuñado frases tales como: “el conocimiento es poder”. Como ya vemos, esta postura limita nuestra visión y ejercicio profesional, pues representa un conocimiento de reducido alcance.
Observemos los nuevos paradigmas de las ciencias y deduciremos que la inteligencia ha dejado de ser el cúmulo de información. ¿Qué puede hacer un formador de paz sin habilidades cognitivas, racionales pero además humanas? ¿Qué puede hacer un mediador reproduciendo indiscriminadamente técnicas sino las ha experimentado? ó bien ¿Cómo hacer frente ante situaciones que exigen nuevos saberes? ¿Qué puede hacer una persona que busca el vínculo humano si trae consigo conflictos emocionales no resueltos como la falta de tolerancia a la frustración o bajo control de impulsos? ¿Qué pasaría con alguien que, teniendo la ley en la mano, por su falta de habilidades y empatía revictimizaría a las personas con sus meras expresiones corporales y tono de voz? ¿Qué pasaría con un mediador que desconoce sus expresiones corporales y su meta comunicación? ¿El puro conocimiento del procedimiento lo sacaría adelante a un profesional de la mediación? Diríamos que la calibración, la sintonía la reflectividad, la meta comunicación, la inteligencia emocional, la educación emocional, el auto conocimiento y el desarrollo de habilidades humanas entre otras, son actividades que se desarrollan en el hemisferio derecho exclusivamente y que son necesaria para un completo trabajo en la mediación y la cultura de paz.
En el libro titulado “Teoría de la comunicación humana” de Paul Watzlawick, (1921-2007) quien fuera un destacado psicoterapeuta austriaco, afirma que la comunicación entre las personas es por dos vías; la comunicación analógica (no verbal y del hemisferio derecho) y la comunicación digital (verbal y del hemisferio izquierdo) a partir del postulado de Watzlawick pensar que la comunicación se da solo por la vía del discurso, es un error importante. El mito que “hablando se entiende la gente” pasa a ser entonces una verdad relativa. El cerebro es un músculo, y por tal motivo debe ser ejercitado a través de la comunicación, y otras herramientas ya mencionadas como una parte activa más de nuestro cuerpo. En la medida que se estimule el cerebro, éste generará nuevas redes neuronales y permitirá que la comunicación de ambos hemisferios, coadyuve a un cerebro más saludable con mayores recursos y distintas habilidades.
Si la construcción de la paz implica finalmente estar tranquilo y lograr la estabilidad emocional entre lo semejantes y uno mismo, la paz no sólo se logra racionalizando las problemáticas, repitiendo discursos alentadores o estandarizados. Si el cuerpo siente la paz, no existe argumento que lo sustituya. Por consiguiente, un estado mental, físico y espiritual en paz, es también logrado por una adecuada estimulación cerebral, la cual produzca sustancias bioquímicas y alteren distintas estructuras cerebrales y funcionales de manera significativa.
El Congreso del Estado de Jalisco aprobó la Ley de Cultura de paz, donde participamos con trabajos académicos y fungimos como miembros del Órgano Técnico para la implementación de dicha Ley. Convocamos a que dieran sus aportaciones en la mencionada iniciativa de Paz a dos grandes promotores de la cultura de paz y la mediación en México y en el mundo, el Dr. Jorge Pesqueira Leal y al Dr. Francisco Gorjón, quienes dentro de sus enfoques argumentaron que, en la cultura de paz y la mediación, se producen significativos resultados si se trabaja en los intangibles de la mediación, así como aplicando el modelo de la mediación asociativa que incluye el estudio de las neurociencias, es decir, trabajar desde la relación humana, el vínculo emocional del bienestar y los avances de la ciencia en el estudio del cerebro.
Por lo anterior, y como una contribución particular, de entre las incontables bondades que las ciencias nos aportan, es relevante destacar que una de las cualidades del perfil del nuevo mediador, será precisamente el dominio de los saberes del funcionamiento cerebral, para poder explicar conductas, canalizando así, mejores análisis y soluciones entre los involucrados. Los conocimientos interdisciplinares, multidisciplinares y transversales, son pues exigencia en los nuevos profesionales por la cultura de la paz y la mediación.
*Psic. Delia Pérez Guerrero. Psicoterapeuta, Certificada como Psicóloga Mediadora. Especialista en Escuchas de Niños, Niñas y Adolescentes en procesos de Mediación. Vicepresidenta del Colegio Estatal de Psicólogos en Intervención de Jalisco A.C. Participó en la construcción de la Ley de Cultura de Paz del Estado de Jalisco. Nombrada Embajadora de Paz por la Defensoría de los Derechos Universitarios de la Universidad de Guadalajara y por el Instituto de Justicia Alternativa del Estado de Jalisco. Premio por la paz Jalisco 2019
*Dr. Blas Sergio Jasso Hinojosa. Perito en Mediación y Presidente del Colegio Estatal de Psicólogos en Intervención de Jalisco A.C. Participó en la construcción de la Ley de Cultura de Paz del Estado de Jalisco. Nombrado Embajador de Paz por la Defensoría de los Derechos Universitarios de la Universidad de Guadalajara y por el Instituto de Justicia Alternativa del Estado de Jalisco. Premio por la paz Jalisco 2019