La reforma que no llegó
JuanJo Ramos
A pesar de ser uno de los más robustos de Latinoamérica, el sistema político-electoral mexicano tiene aspectos peculiares en su andamiaje debido a su permanente reconstrucción.
Tras este contexto, la nueva reforma electoral que presentó el equipo de la Presidencia no alcanzó a despegar y fueron sus propios aliados políticos quienes la dejaron caer. El famoso bloque de la 4T no avanzó al mismo tiempo, ni es tan sólido como se afrimaba.
Mientras en la Cámara de Diputados se alistaban la discusión y votación, en MORENA ya se habían acordado fechas para las candidaturas de la elección intermedia, y cómo serían elegidos esos perfiles.
Es decir, hay planteamientos compartidos entre partidos políticos, pero únicamente se alcanzarán cuando se apuesta a la pluralidad, la certeza y la confianza, no a los cálculos políticos.















