A las puertas de la 89 Convención Bancaria, los líderes de instituciones como BBVA, Banorte, Banamex, HSBC y Santander, junto al representante de la ABM, dejaron de lado por un momento las tasas de interés, la cartera vencida y las ganancias para compartir su lado más personal
La FGE de Morelos activó el Protocolo Alba para localizar a Ángeles Belem y Ximena Jocelyn, desaparecidas en Cuernavaca y Tlaquiltenango. Autoridades locales se pronuncian ante el aumento de casos
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El continente americano parece estar sumido en una crisis de identidad política que puede llevarlo a su punto más bajo en un siglo. Estados Unidos, México, Argentina, Colombia, Brasil, Ecuador, El Salvador, Venezuela y Nicaragua son hoy gobernados por figuras polarizantes que, más que apagar incendios, parecen estar avivándolos.
A Trump ya lo conocemos, entró echando tiros a su segundo mandato y ya hasta se le ocurrió insinuar que Estados Unidos podría “comprar” la franja de Gaza. Mientras tanto en Argentina no cantan malas rancheras, el entretenidísimo Milei decidió esta misma semana sacar a su país de la Organización Mundial de la Salud, reclamándoles la cuarentena del Covid, muy al estilo Trump, a quien ahora busca copiarle todo lo que hace. En cualquiera de los dos casos, no son decisiones sustentadas por un trabajo objetivo, científico o siquiera serio; solo son ocurrencias populistas.
En Colombia, Petro (que se siente aristócrata académico) pierde el control de su gobierno por acciones poco sabias. Alegan los que lo conocen que dejó de escuchar a sus cercanos: Causó una crisis internacional al pelearse con Trump, consecuencia por la cual quedó humillado al retractarse de sus palabras, y ésta misma semana se le ocurrió repartir culpas de lo que sale mal en su país en una reunión de su gabinete que decidió transmitir en vivo, lo cual solo friccionó de más su relación con un gabinete ya de por sí dividido. Mientras tanto, Daniel Noboa, en Ecuador, le da pena ajena a sus mismos compatriotas por querer ser visto como personaje importante en el mundo, pero no tener la capacidad para serlo ni en su país. La declaración de aranceles a México, que nos representa el 0.5% de exportaciones, causó risas y muchos memes además de pena ajena en su país. Se suma a una serie de acciones que le restan seriedad a su país a nivel internacional, como cuando tomaron la embajada de México a principio de su mandato. Noboa se muere de ganas de ser como Bukele. Aquel Bukele de El Salvador, donde sin que sus gobernados se den cuenta, Nayib ha instaurado un régimen dictatorial argumentando avances en materia de seguridad (acuérdense que esconder la basura en el armario, solo la acumula, tarde o temprano no va a caber).
En Brasil, Lula ha resultado ser el moderado a comparación de lo que fue Bolsonaro. Venezuela es el decano de esta generación de populistas, ya con dos décadas y media el chavismo en el poder, el resultado de lo que se ve ahí es lo que le espera a todo el continente latinoamericano si seguimos este camino. El único país que tendría un resultado diferente podría ser Estados Unidos, simplemente porque su poder y ámbito de influencia son tan grandes en el mundo que las probabilidades de un conflicto con países como Rusia o China son altas. Suena alarmante, si, pero es a lo que esta crisis nos puede llevar.
¿México? Pues no cantamos malas rancheras. Así como el siglo pasado nos enorgullecíamos de ser la Dictadura Perfecta, este siglo nos arriesgamos a ser la Dictadura Imperfeta. Si bien Sheinbaum es más moderada y parece también más inteligente, seguimos viviendo las maldiciones que dejó el gobierno de su patrón, AMLO.
Para prueba de ello habría que asomarse a ver el proceso de “renovación” del Poder Judicial, en donde mágicamente las fichas de sus aliados están saliendo ganadoras en la Tómbola de un Poder Judicial que contrapeso no será. Por más que ella trate de tapar el sol con un dedo con propuestas como su reforma antirreeleccionista y nepotista, la realidad es que no ayuda en nada: la reelección, per se no es mala, lo que es malo es que se use para perpetuar basuras en los cargos públicos, como varios de los Diputados Federales y Senadores que Morena misma ha repetido. Es más, ni siquiera evita eso su ley: Noroña puede pasar de ser senador a diputado otra vez sin problema. Pedro Haces (ese “líder sindical” que ahora fomenta la reforma de cobranza delegada, sus agremiados deben estar bien agradecidos con él) y Ricardo Monreal, que vienen del Senado y hoy están en San Lázaro se frotan las manos pensando en el senado otra vez en el 2030. La realidad de nuestro querido país es que la democracia sustentada en un gobierno con balanzas y contrapesos que tardamos medio siglo en construir, en dos sexenios se tiró a la basura, para retomar el mismo presidencialismo autoritario, con sus abusos y corruptelas favoritas. Lo único que cambio son las élites que la controlan. Yo le doy un par de sexenios más al mexicano que votó por Andrés, para que se acabe de dar cuenta del embauco.
Así, el siglo XXI que a principios de su correr pintaba para ser grandioso. Entrando a su segundo tercio, parece más bien pintar para repetir los errores que a estas alturas del siglo pasado cometieron los europeos. Dicen por ahí que aquel que no conoce la historia está condenada a repetirla, pero tal parece que el canto de la sirena populista es más dulce que el de la razón democrática, a pesar de la historia. Como generación, nos toca ver que sucede con el continente americano, pero a mediados de su segunda década, no pinta bien la cosa.