Juan Pablo
El pasado enero de 2022, Juan Pablo Adame, hijo de dos de mis mejores maestros en la escuela militarizada Cristóbal Colón, fue diagnosticado con cáncer.
Con la fe en Dios, puso manos en la obra para llevar su tratamiento, y luego de todas esas vicisitudes, en diciembre de 2022, anunció que su cáncer se había ido.
No obstante, el 12 de julio de 2023 tuvo que someterse a una cirugía pues, de repente, ya no podía comer.
El 14 de julio anunció que debería someterse a un nuevo ciclo de quimios porque el "visitante incómodo" había regresado.
En las últimas semanas la situación de Juan Pablo se ha complicado.
Pero no ha estado pasmado. Ha seguido trabajando en una iniciativa para apoyar a los pacientes de cáncer que se han visto muy afectados por las políticas fiscales de este gobierno.
Ayer, el senador Miguel Ángel Mancera anunció que pediría licencia por un día. Esto, porque su suplente es nada más ni nada menos que Juan Pablo Adame.
Así, que el pasado miércoles el morelense asumió su cargo de senador de la República para, según sus palabras, "aprovechar el tiempo ya que para una persona que pasa por una enfermedad así, el tiempo es el recurso más preciado".
El senador por un día también dio un gran discurso que vale la pena darse un tiempo y escucharlo. Lo puede usted encontrar en el canal de YouTube del Congreso.
Sin caer en dramatismos, señaló que le faltan once quimioterapias pero "no se va a rendir y seguirá luchando".
Me parece que su ejemplo de fe, aun en la adversidad y el dolor; y el que se esfuerce por seguir usando su posición para seguir trabajando por el bien común, es invaluable en medio de un México tan polarizado.
Conozco la calidad moral de sus padres, Marco Antonio Adame y Mayela Alemán de Adame. Como dije, fueron mis maestros. Y sé que hicieron un gran trabajo con Juan Pablo y con todos sus hijos.
Gracias, Juan Pablo.
José Orlando Carrillo Sosa
carrillososa@yahoo.com

















