Félix Salgado y el coeficiente intelectual
Sororidad
Reicelda Oxilia
Todo esto sólo ha logrado que las sociedades se conviertan en reactivas. Los diálogos —en el mayor de los casos —, han dejado de existir, — hasta en las familias — y nos invade el divisionismo malsano y la deleznable obcecación.
Los bituperios han suplido toda posibilidad de comunicación en aras de encontrar nuevos caminos y parece ser que estamos atrapados en la dimensión de las no posibilidades.
¿Será en verdad que el coeficiente intelectual está disminuyendo en la población mundial?
Menos palabras y menos verbos conjugados implican menos capacidad para expresar las emociones y menos posibilidades de elaborar un pensamiento.
La historia es rica en ejemplos y muchos libros (Georges Orwell-1984; Ray Bradury-Fahrenheit 451) han contado cómo todos los regímenes totalitarios han obstaculizado siempre el pensamiento, mediante una reducción del número y el sentido de las palabras.
No hay libertad sin necesidad. No hay belleza sin el pensamiento de la belleza».
¿Será por eso?

























