Ratas y cucarachas en el Centro de Cuernavaca
Ratas y cucarachas en el Centro de Cuernavaca acechan comercios y restaurantes del Centro Histórico de Cuernavaca, cuyos propietarios invierten miles de pesos para combatirlas
Valeria Díaz / El Sol de Cuernavaca
Las cucarachas, roedores, moscas y demás fauna nociva son los principales enemigos de los restaurantes y negocios donde se preparan o sirven alimentos.
Y aunque existen instancias encargadas de vigilar y supervisar que los establecimientos cumplan con todas las medidas de sanidad, en ocasiones se vuelve una tarea difícil para los empresarios.
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Las medidas
Agregó que es complicado combatir las plagas y eliminar la fauna nociva en giros como el restaurantero, pero acotó que tampoco es imposible, pues de hecho pagan por fumigaciones para evitar compañía no deseada tanto en la cocina como en bodegas.
Detalló que en la Canirac se fomenta constantemente la capacitación personal para el manejo de alimentos y bebidas.
Enfatizó que desde el día uno en que surge una nueva contratación se les enseña cómo trabajar en este ramo del servicio, sobre todo porque se procura el bienestar y la salud de los comensales.
Por eso insistió en que la salubridad es es indispensable porque los clientes van a los negocios formales y establecidos con la confianza de que, además de comer rico, están en un lugar higiénico.
Infracciones en Cuernavaca
Los motivos fueron: no presentar credencial de sanidad o tenerla vencida; no tener uñas cortadas y con esmalte; por cobrar y manejar alimentos al mismo tiempo una sola persona; no usar hielo con bolsa de plástico con registro de compra.
Las moscas, otro dolor de cabeza
Además de las ratas, cucarachas y demás roedores, las moscas son otro problema al que se enfrentan los restauranteros. Pues al igual que muchos insectos, viven en el ambiente y su agilidad y naturaleza las hace llegar a cualquier parte.
Testimonios
Explicó que a ella no le tocaba trabajar en el área de cocina, pero que sus compañeros trataban de mantener todo limpio y en orden, pues de lo contrario los del otro turno tendrían que desechar productos para evitar problemas con los clientes.
“En la esquina del restaurante dejan basura y cuando salmos muy tarde vemos que hay ratas”, narró Gilberto, quien labora en un negocio de comida en Cuernavaca, pero aseguró que dentro de su trabajo nunca ha visto un roedor.
Lo que sí reveló es que en el sanitario de damas hay un problema constante debido a que existe una coladera que taparon con azulejo, pero una parte quedó ligeramente despegada por el desnivel del piso y por ahí salen cucarachas.
Tanto el Ayuntamiento como Canirac no tienen reportes de negocios que hayan incurrido en una falta sanitaria de gravedad como el hallazgo de fauna nociva.





























