elsoldedurango
Análisismiércoles, 6 de mayo de 2020

El camino real y los presidios en Durango

Síguenos en:whatsappgoogle

A partir de la segunda mitad del siglo XVI, se inicia la conquista de los estados del Septentrión Novohispano, y empieza a esbozarse el Camino Real Tierra Adentro, correspondiente al Norte de México.

Entrando por el territorio que se conocía como La Nueva Vizcaya por el lindero oriental de la Sierra Madre Occidental, desde la ciudad de Zacatecas, terminando en Santa Fe, Nuevo México, alcanzando una longitud máxima de 2,900 kilómetros lineales.

A mitad del siglo XVI los expedicionarios españoles recorrieron los vastos territorios del norte, destacando en esta aventura el capitán Francisco de Ibarra en el año de 1554, quien en compañía de Rodrigo del Río realiza excursiones y de esa manera descubren algunas minas.

Así mismo las poblaciones se convirtieron en villas, como San Juan del Río, Santiago Papasquiaro, Nombre de Dios y Durango, que se le conocía como Guadiana, éstos fueron los puntos donde partió la ruta del Camino Real de Tierra Adentro.

Surgiendo la necesidad de los traslados de la plata de las minas descubiertas hacia el centro del país y la protección de las rutas por donde transitaban los metales preciosos, garantizando la seguridad de las carretas y pasajeros.

Los movimientos poblacionales, provocan que la ruta principal del camino tenga un cambio en el cual Zacatecas se comunicaría con la nueva Capital de la Nueva Vizcaya, entre Río Grande, San Juan del Mezquital y Cuencamé; sin la necesidad de pasar por Durango.

El surgimiento de San José del Parral, provocó un levantamiento de grupos indígenas llamados tobosos, acoclameses y Cocoyomes, causando mucho daño; por lo que se fundó en 1646, el presidio de San Miguel de Cerro Gordo; ubicado al norte de la llanura de la Zarca.

Uno de los pasos para las caravanas que transitaban por el Camino Real fue el vado del Río Nazas entre Cuencamé y Pasaje y para protegerlo los jesuitas formaron en 1705 la misión de 5 Señores del Río Nazas, con un grupo de tarahumaras, cabezas y bausirogames, procedentes de Coahuila.

En 1732 un grupo de apaches procedentes del norte irrumpieron en la Nueva Vizcaya, por lo que la línea de presidios de la provincia se trasladó a las orillas del Bravo y los presidios de Cerro Gordo y San Pedro del Gallo se suprimieron en 1751, quedando como poblados vecinos.

Los constantes ataques de los indígenas continuaron durante el siglo siguiente, por lo cual se fundó el poblado de San Luis del Cordero, el 12 de agosto de 1805, para proteger el tramo entre Nazas y el San Pedro del Gallo.

Las opiniones vertidas en este artículo son responsabilidad de quien las emite y no de esta casa editorial. Aquí se respeta la libertad de expresión

ÚLTIMAS COLUMNAS

Más Noticias