El conflicto de Peñón
Y así, este juego es el que ha radicalizado a las fuerzas que se han exhibido fatalmente como incapaces de llegar a un arreglo.
Pero a esa orfandad política, abiertamente se ha sumado la triada de partidos ahora sí que impresentables, donde su objetivo es sólo ser comparsa del gobernador.
El tiempo no corre a su favor. Así que, solita debe rifarse la última suerte: “Salir en hombros como los toreros diestros, o arrastras como los aprendices”.