“Es una enorme desgracia no tener talento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca”.- Jean de la Bruyere
Según la Real Academia Española, barbarismo es una incorrección que consiste en pronunciar o escribir mal las palabras, o en emplear vocablos impropios.
La Real Academia Española, ha señalado que es completamente incorrecto repetir la misma palabra en su versión femenina y masculina, pero además, tratándose de escritos, negó la utilización de la arroba, pues se señala que no es una letra sino un símbolo.
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Omar Reyes Colmenares, titular del organismo, aseguró que el objetivo central del bloqueo de cuentas bancarias es inmovilizar recursos ilícitos y evitar que continúen circulando en el sistema financiero
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A los políticos y funcionarios les ha dado por usar, lo que en gramática española llaman “latiguillos lingüísticos”, como: “todas y todos”, “amigas y amigos”, “compañeras y compañeros”, “mexicanos y mexicanas”, etc., que, aunque lo hacen para cumplir con la equidad de género, académicos de la lengua señalan como incorrecto.
En mi artículo del sábado antepasado hice referencia que, aunque con la mayor sutileza se tenga el atrevimiento de señalar a un juez, funcionario de la burocracia o bancario, a un político, etc., se cae completamente de la gracia de ellos, y como la coraza de soberbia que les invade es de altos espacios, es imposible que puedan aceptar que cometen algún error en lo que hacen o dicen.
Ya anteriormente había narrado un hecho acontecido con un gerente de un banco de nuestra ciudad, quien le negó, a un cliente de quien suscribe estas líneas, un poder que lo acreditaba para abrir cuentas bancarias, insistiéndole el gerente, que el poder no lo facultaba para “aperturar” cuentas bancarias, que sí bien señalaba “abrir” cuentas bancarias, no era un verbo que se utilizaba en léxico bancario.
Al recibir el informe del cliente, personalmente acudí diccionario en mano a ver al gerente, quien para recibirme tardó más de una hora, demostrándole que, el dizque verbo “aperturar” no existía según la Real Academia Española, y que los notarios no pueden poner palabras que no están en el diccionario. Pero su arrogancia fue superior a la razón y enfáticamente indicó que, si no decía “aperturar”, no se aceptaría el poder presentado por mi cliente. Acto seguido convencí a mi cliente de acudir a otra institución bancaria en el que no hubo mayor problema.
También a los políticos y funcionarios les ha dado por usar, lo que en gramática española llaman “latiguillos lingüísticos”, como: “todas y todos”, “amigas y amigos”, “compañeras y compañeros”, “mexicanos y mexicanas”, etc., que, aunque lo hacen para cumplir con la equidad de género, académicos de la lengua señalan como incorrecto. No hace mucho tiempo una persona mencionó: “duranguenses y duranguensas”.
El asturiano y académico Salvador Gutiérrez Ordoñez, Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo, coordinador del importante trabajo conjunto de la Academia de la Lengua Española “El Buen Uso del Español”, recordó que no es necesario usar continuamente expresiones como “los/las”, “todos y todas”, “ciudadanos y ciudadanas” cuando se habla y se escribe englobando al género masculino y el femenino. Pero se indica que, también se debe evitar el uso de soluciones que contravienen las reglas gramaticales, como la utilización de la arroba, pues no es letra, ni es un signo lingüístico, como cuando se señala “l@s diputad@os”, a no ser que en los textos de las redes se empleen, pues son entendibles pero no disculpables, solicitando además que en los textos de dichas redes se respeten también las normas ortográficas.
Si bien, existen palabras que va adoptando la Real Academia Española, para no limitar el crecimiento del idioma castellano, ha señalado que, definitivamente es un error hacer el uso de englobar el género masculino y femenino, como también hacer inventos de verbos como: “Aperturar”, “legitimizar”, “direccionar”, “textear”, “recepcionar”, “emproblemar”, “obstruccionar”, “antagonizar”, etcétera.
Por mucho tiempo también, se empezó a usar el verbo “liderear”, de inmediato fue registrado como incorrecto, pero por su constante uso en México y en Cuba finalmente se aceptó. Solo que, algo nace en las personas, como el deseo de distorsionar el lenguaje con palabras buscando el lado incorrecto, y variaron de “liderear” a “liderizar”, que cae completamente en el absurdo.
Los académicos de la lengua considerar que, es aún mejor buscar la adopción de palabras, por su origen extranjero como: “tuitear”, “tuiteo”, “tuit” y “tuitero”,que son guías para las redes sociales y ya desde el año de 2014 figuran en el diccionario de la RAE,que inventar verbos y usar latiguillos lingüísticos englobando masculino y femenino.También, buscando la equidad de género, algunas de las palabras que anteriormente no aceptaban femenino como las terminadas en “ente” (todos sabemos que no se puede decir “adolescenta” por ejemplo), ya son aceptadas por la RAE otras como: “presidenta”, y también, “jueza”, “fiscala”, “concejala”, “ingeniera”, “médica” y “música”. Pero por lo que se refiere a cuando se habla o se escribe englobando al género masculino con el femenino, como lo hacen en sus discursos políticos y funcionarios de la gran mayor parte de México y Sudamérica, como: “todos y todas”, “ciudadanos y ciudadanas”, las y los, etc., se señala que además de ser latiguillos lingüísticos son un barbarismo, como el uso indebido de todos esos verbos inventados, como: “aperturar”, cuando muy bien se puede utilizar el castellano correcto y decir “abrir”, o en lugar de “recepcionar” decir “recibir, y evitar tanto barbarismo, que de alguna manera degrada en algo nuestra lengua romance del castellano.